viernes, 1 de mayo de 2015
Tesis Callejeras sobre Neoliberalismo
Tomado de: http://www.las2orillas.co/diez-tesis-callejeras-sobre-el-neoliberalismo/
Diez tesis callejeras sobre el neoliberalismo
Por: Camilo Andrés Hernández | abril 30, 2015
"Nota Ciudadana" es un espacio generado por nuestros lectores y no refleja o compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.CO
Diez tesis callejeras sobre el neoliberalismo
1. Los precios no bajaron con la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos. Ropa, tecnología y víveres importados no bajaron significativamente de precio, en el mejor de los casos un 5%. En el capitalismo financiero las ganancias vienen de la especulación, no de la producción, y los intermediarios son quienes ponen los precios, poco importan lo aranceles o costos de producción.Como caso particular, Arturo Calle y Permoda empezaron a fabricar su ropa por fuera de Colombia, donde los precios de mano de obra son más baratos, pero no bajaron los precios de venta.
2. Los demás países no practican el libre comercio, pedirle a Colombia que practique el libre comercio es invitarla a correr con un Spark en la Fórmula Uno; E.E.U.U. tiene un gasto público gigante, el principal empleador del país es el ejercito; Venezuela y China, otros grandes socios comerciales de Colombia ni siquiera intentan practicar el libre comercio.
3. Exportaciones requieren producción y capital: las gaseosas Cóndor hechas en Neiva y las gaseosas Sol hechas en Ibagué, no se venden en todo el país a pesar de que no existen aranceles entre departamentos. Para exportar se requiere producción y capital, no basta con fronteras abiertas.
4. No hay exclusividad ni trato preferencial para Colombia: La Unión Europea y Estados Unidos no están dando un trato preferencial a Colombia, están firmando acuerdos comerciales a diestra y siniestra, por eso no pueden garantizar a Colombia que nuestros productos se venderán.
5. Ecología: En la naturaleza hay muchos recursos no renovables y su extracción debe ser bien planificada.
6. Mercenarios: Al abrir la guerra al libre mercado Colombia a contratado consultores extranjeros en materia de defensa, que no son otra cosa mas que mercenarios, y ningún gobierno se hace o se hará responsable por las faltas que estos cometen.
7. Patentes: en un universo paralelo las patentes son instrumentos para evitar el plagio, pero en esta realidad las patentes están pensadas para detener los avances tecnológicos en otras empresas o países. Por eso las ideas mas sencillas, como los botones de subir y bajar la página están patentadas.
8. Subsidios y exenciones a multinacionales: de acuerdo con Gina Parody los profesores colombianos ganan en promedio 2’500.000 pesos; si esto fuera verdad, el valor de la nómina de 330.000 docentes valdría 825.000 millones de pesos mensuales, por lo que un incremento salarial del 20% costaría 165.000 millones de pesos. Suena como mucho, pero no es nada comparado con las gigantes exenciones tributarias que el gobierno a dado a multinacionales como parte de su política para la confianza inversionista. Por ejemplo la Drummond, que explota la mina del Cerrejón está exenta de impuesto predial sobre 10.000 hectáreas2, y pagan regalías sobre la cantidad de carbón exportado y no sobre la cantidad extraída, por lo que no pagan regalías sobre el carbón que arrojaron al mar.El libre comercio le cuesta al estado, bastante, no reduce costos.
9. El mercado y el estado son igualmente naturales: ¿Qué tan natural son el estado y el mercado? Esa sería una pregunta para un debate largo e interesante ¿Dónde está la linea que separa lo natural de lo artificial? Pero pensar que el mercado es natural y el estado es artificial es simplemente ridículo.
10. El estado no es el único poder: a los neoliberales les gusta satanizar al estado, acusándolo de ser un obstáculo omnipresente para las libertades personales; pero no hay un solo estado en el mundo, y estos no son los únicos poderes que pueden atentar contra los individuos. De hecho el estado puede servir de regulador y en muchos países lo hace.
[1] https://www.fayerwayer.com/2012/08/10-patentes-ridiculas-que-muestran-por-que-hay-tantas-demandas-en-ee-uu/#!
[2] http://www.razonpublica.com/index.php/economía-y-sociedad/20-la-drummond-y-el-cesar.html
martes, 28 de abril de 2015
La Internet y su impacto en la industria de la música
Tomado de: https://racionalidadltda.wordpress.com/2015/04/27/musica-gratis-gracias-al-internet/
Música gratis gracias al internet
Publicado el abril 27, 2015 por experimentosemar • Publicado en Uncategorized • Deja un comentario
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Mayra Alejandra Cardenas Cancino
El sector de la industria musical ha venido evolucionando rápidamente con el transcurrir del tiempo; se ha pasado por los discos a 78 revoluciones, los gramófonos de cuerda con un gran cuerno, los LP y los cassettes hasta lo que usamos hoy en día, como lo son los CDs y reproductores MP3. Esta rápida innovación, como todas las innovaciones, ha dejado muchos beneficios a los usuarios pero también ha hecho que parte de la industria se vea afectada; esto es lo que el economista Joseph Schumpeter denominó destrucción creativa.
Uno de los instrumentos más utilizados en cualquier industria es el internet, nos ha facilitado la vida a todos, pero como recién mencioné, con las innovaciones siempre hay alguien que sale perjudicado, suceso que se vio reflejado en la disminución de las ventas de CDs y el libre acceso online parece haber afectado drásticamente al mercado de ventas de singles. [1]
Programas como Napster, uno de los pioneros en distribución gratuita de archivos de música en formato MP3; lógicamente afectó el mercado musical, lo cual generó protestas y demandas por parte de las instituciones de protección de los derechos de autor; logrando principalmente que este tipo de programas se hiciera cada vez más popular y así obtener música sin cargo alguno.
Aquí es donde entra en juego la estrategia empresarial, ya que, los consumidores en programas como Napster o Ares Galaxy encontraban dos cosas bien importantes, primero, música gratuita y segundo, mayor elección. Entonces, la situación era ceder ante los consumidores, ofreciendo música en línea a precios más bajos, además de una gran variedad y tratar de acabar con dichos programas, porque como lo mencionaba Diane Coyle en “Sexo, drogas y economía”, las tecnologías populares no desaparecen hasta que surge algo mejor. Por eso, hay una serie de empresas dedicadas a la música que están ofreciendo servicios de suscripción respaldadas fundamentalmente por las grandes corporaciones como Vivendi y Sony.
De la misma manera en que se consideró la fotocopiadora una amenaza para las editoriales de libros; la industria musical, se siente amenazada por cómo todos los avances tecnológicos y el internet ofrecen música gratuita a los usuarios, pero citando de nuevo a Diane Coyle, “cuando los consumidores valoran el producto final, el problema está más relacionado con la distribución de los beneficios que su existencia”, por eso es que la industria defiende con duras tácticas su estatus quo.
Otro punto que cabe mencionar es que esto ha incentivado a la piratería, pero encontramos en el mercado actual empresas como Spotify o Deezer que ofrecen música vía streaming de manera legal y gratuita, servicio que es subsidiado por anunciantes de todo tipo y está disponible para cualquier sistema operativo; y lo mejor es que con una conexión a internet de 256 kbit/s es suficiente. O como alternativa, también hay programas como iTunes que ofrecen gran variedad, dan la opción de escuchar una parte de la canción y se desea descargar es posible haciendo un mínimo pago por canción; ésta última teniendo una gran acogida gracias a que los consumidores tienden a preferir precios bajos y mayor variedad al momento de la elección; además ha sido una medida favorable para las empresas de la industria musical.
En definitiva, si bien la batalla de la música en Internet todavía está lejos de finalizar, creo que la música jamás dejará de existir y seguirá circulando en la medida que la gente lo demande colándose por los medios de comunicación disponibles para alcanzar a sus clientes finales. La industria de la música aún sigue enfrentando un enorme desafío – como todas las industrias tradicionales en la Sociedad de la Información – el único camino que se puede seguir es el de adaptarse a los nuevos usuarios, a los nuevos formatos y las nuevas tecnologías, es decir, vender el mismo producto con una nueva estrategia.
Bibliografía
COYLE, Diane. (2004). Sexo, drogas y economía. Una introducción poco convencional a la economía. Madrid: Thomson. Parte I: Capítulo 5 Música.
Notas
[1] Coyle, D. (s.f.). Música. En Sexo, Drogas y Economía. Thomson.
jueves, 9 de abril de 2015
carta abierta a los 50 añosdel programa de economía de la u. de La salle
expondré algunas visiones fruto de mi experiencia y que por la celebración de los 50 años de mi facultad con la intervención de los decanos y los egresados pueden aportar a las nuevas generaciones, CON EL ANIMO CONSTRUCTIVO, para aportar:
1. Mi proyecto de grado denominado el impacto del mercado de capitales en la economía colombiana en los años xx, aprendí y complemente mis conocimientos adquiridos en la carrera, por el sesgo de mi generación entre administrativo y contable, pero llegó el profesor Luis Alfonso Bahamón, quien me cambió el enfoque diciendo que debía presentarlo con base en las teorías económicas, y le comenté que lo haría con el modelo Keynesiano, por lo que me rechazó y me exigió presentarlo con base en las teorías Neoclásicas, osea me enseñaron un modelo y me tomaron la prueba sobre otro, me alegró ver que maduró en ese sentido de la practicidad de los estudios.
2. Del expositor invitado, muy elegante, Dr. Bethoven, y de otras intervenciones, el modelo no es el malo, lo es el que no asociemos que, lo importante es conocer los principios y leyes y que tanto el modelo capitalista como los otros se apoyan en ellos; acertada la intervención de otro de los egresados quien hizo la apreciación del mal manejo de los recursos griegos y la resaca( que allí implica irresponsabilidad).
3. En algunos de los cursos que me han invitado para egresados he observado una tendencia más ideológica y/o filosófica producto del enfrentamiento hacia el modelo neoliberal, como el manejo y 'abuso' de los banqueros, que se debe entender como lo dijo acertadamente Bethoben, quien reconoció los aportes de la escuela monetaria. En mi criterio son complementarios los modelos keynesianos y los liberales (o ahora neoliberales), el primero para etapas de desempleo y el segundo para pleno empleo.
4. En cuanto al impacto del programa, les he colgado varios artículos que aparecen en mi blog economiateoricopractica, de la UIS, donde están haciendo lo que ellos llaman experimento semar, o algo así, publican en su página escritos de estudiantes y profesores, que abre el espacio a los semilleros y fortalece a todos institucionalmente, y si lo hay, publicitarlo.
5. El quehacer de los profesionales economistas involucra la creación de riqueza en sus grupos familiares y sociales o a poyando a los empresarios, pero que en mi criterio, debería así estén pensando en conseguir empleo hacerlo como diezmo, el apoyo a organizar comunidades en figuras jurídicas con ánimo de lucro o sin él, ...a dónde va el dinero?, es la pregunta a responder...esto coincide con la apuesta de la rectoría de la universidad, el post-conflicto, que debe conllevar a lograr cambios en la sociedad independientemente de si hay la paz promovida o no, en la mesa, porque en la práctica la paz la genera el que haya riqueza y que redistribuya con las restricciones actuales...
6, saludos a mis profes y decanos: Juan López Machado, Alvaro Pachón, Luis Fernando Ramirez, Luis alfonso Bahamon, que asistieron al evento y el agradecimiento a todos lo demás profes y a los Hermanos Lasallistas, por la formación que me dieron y que me hace ser muy orgulloso de decir: SOY LASALLISTA.
con cariño,
Jaime Alvarez Coca
Economista U de la Salle
jueves, 2 de abril de 2015
Derechos de propiedad, la ciencia del derecho en la economía...
Tomado de: https://racionalidadltda.wordpress.com/2015/04/01/costos-de-transaccion/
Derechos de propiedad
Publicado el abril 2, 2015 por experimentosemar • Publicado en Uncategorized • Deja un comentario
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Ana Daniela Pineda
<< Para mí un derecho de propiedad significa alguna protección contra la elección de otra persona que afecta mi voluntad de usar los recursos, digamos “míos” >> A. Alchian
Los derechos de propiedad son relevantes en lo que se refiere a la asignación y uso de recursos disponibles en una sociedad. El propietario de ciertos derechos de propiedad posee el consentimiento de sus pares para permitirle actuar de determinadas maneras. Es importante notar que los derechos de propiedad conllevan el derecho a beneficiarse o perjudicarse a sí mismo, así como a beneficiar o perjudicar a otros. Perjudicar a un competidor por el hecho de fabricar mejores productos puede estar permitido, mientras que matarlo no lo está. En este sentido, la existencia de los derechos de propiedad constituye, sin duda, una ventaja sobre la anarquía o cualquier otro estado social caracterizado por la ausencia de los derechos de propiedad.
Esta ventaja consiste en la existencia de reglas que permiten alcanzar dos objetivos importantes, primero la utilización de las propiedades en forma de activos, como un medio privilegiado para desarrollar el intercambio, la producción y el comercio. Como segundo objetivo está la valorización de los activos para cambiarlos de forma, y gracias a ello, posibilitar su transferencia a otros por medio de operaciones de compraventa: enajenación, arrendamiento en todas sus modalidades, donación sin contraprestación, herencias y legados, etcétera. Sin estos dos objetivos, la estabilidad del intercambio podría ser amenazada y las ganancias potenciales del comercio podrían perderse.
Está claro entonces que los derechos de propiedad especifican de qué modo las personas pueden beneficiarse o perjudicarse y, por tal razón, quién debe pagar a quién para modificar acciones llevadas a cabo por personas. El reconocimiento de esto permite entender fácilmente la estrecha relación que existe entre derechos de propiedad y factores externos o externalidad. La externalidad es un concepto ambiguo, el concepto incluye costos externos, beneficios externos y externalidades tanto monetarias como no monetarias. Ningún efecto benéfico o perjudicial es externo al conjunto. Alguna persona siempre resulta perjudicada o beneficiada por tales efectos. Lo que convierte a un efecto benéfico o perjudicial en una externalidad.
La internalización de tales efectos está ligada a un proceso (usualmente un cambio en los derechos de propiedad) que permite a dichos efectos caer sobre todas las personas que interactúan. Una función primaria de los derechos de propiedad es la de promover incentivos para alcanzar una mayor internalización de las externalidades. Cada costo y beneficio asociado con interdependencias sociales es una externalidad potencial. Una condición necesaria para hacer que los costos y beneficios sean externalidades es que el costo de una transacción de derechos entre partes debe exceder la ganancia de la internalización. En general, el costo de la transacción puede ser grande en relación con las ganancias por las dificultades del intercambio comercial, o bien puede ser grande por razones legales.
Si la principal función distributiva de los derechos de propiedad es la internalización de los efectos benéficos o perjudiciales, entonces la aparición de tales derechos puede ser entendida por su asociación con el surgimiento de nuevos o diferentes efectos benéficos o perjudiciales.
Entonces las ventajas de la definición de los derechos de propiedad son medianamente evidentes; sin embargo, se tendría que reconocer que su definición es una fuente de conflicto social, especialmente cuando se trata de dividirlos. Si los derechos no pudieran dividirse carecerían de toda la importancia que efectivamente poseen, además de poder dividirse deben contener las reglas para prever conflictos y resolverlos.
Bibliografía
AYALA, Espino José. INSTITUCIONES Y ECONOMÍA. Una introducción al neoinstitucionalismo.1999 – Fondo De Cultura Económica.
DEMSETZ, Harold. HACIA UNA TEORÍA DE LOS DERECHOS DE PROPIEDAD.
http://www.eumed.net/cursecon/textos/Demsetz_teoria-derechos-propiedad.pdf
Contratos y costos de transacción
Publicado el abril 1, 2015 por experimentosemar • Publicado en Uncategorized • Deja un comentario
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Ana Daniela Pineda
En la economía de los costos de transacción la figura del contrato juega un papel importante, pues es un mecanismo que permite reducir la incertidumbre que trae consigo todo intercambio múltiple. La presencia de contratos en las transacciones cambia los mercados, porque los organiza y estructura de un modo muy diferente del de la lógica que se deriva del mecanismo de los precios de mercado.
Existen dos modelos en las transacciones, el primero es el modelo competitivo que surge de la libre voluntad de los individuos (intercambio voluntario puro) pues los agentes intercambian bienes homogéneos a precios de equilibrio, en este caso los individuos no necesitan saber la calidad de los bienes o diferencias de precios. El intercambio es un proceso absolutamente despersonalizado donde solo intervienen cantidades y precios. El segundo es el modelo de Williamson quien afirma que los intercambios además de estar apoyados por reglamentos normativos y legales es necesario invertir para obtener y procesar la información relevante para el intercambio. Los individuos invierten tiempo y capital para conocer a sus contrapartes, pues saben que los precios no les proporcionan toda la información que ellos requieren. A las personas les interesa la calidad de los bienes y servicios que transados no solamente su precio.
Los problemas de información y en general la presencia de fallas del mercado, emiten señales e incentivos a las personas para que creen mecanismos de organización económica que disminuya el riesgo y la incertidumbre, por ejemplo, mercados secundarios o subcontratos siendo estos dos en última instancia alguna forma de contrato. La diversidad de contratos solo refleja la diversidad de las transacciones, la idea genérica de contrato no cambia, lo que se modifica son los términos formales del mismo. Los diversos contratos son formas intermedias entre el mercado puro y despersonalizado y la jerarquía de la organización económica. Las fallas del mercado son un fuerte incentivo para el cambio y la innovación institucional.
Los individuos egoístas y maximizadores de beneficios adquieren una nueva vida en el modelo de costos de transacción. La búsqueda de la eficiencia económica y la maximización de beneficios no desaparecen, pero ahora la elección estará guiada por la búsqueda del mayor rendimiento neto cuantificable para la organización; el beneficio ya no es el único factor que define la eficiencia, sino también los menores costos que involucran las elecciones de la organización o institución. Para la economía de los costos de transacción, la eficiencia se alcanza cuando ya no existen posibilidades de intercambio ventajosas, de tal modo que disminuyen los costos de transacción. En este sentido, la estructura de la organización económica más eficiente es aquella que minimiza los costos de transacción.
El contrato es clave porque permite realizar el intercambio más eficientemente, las partes del contrato tienen incentivos para respetar las reglas del juego pues ello facilita las posibilidades de monitorear a bajo costo la conducta y decisiones de las otras partes del contrato y es más fácil prevenir conductas oportunistas. Además de todo esto el contrato abarata la obtención y el procesamiento de la información y crea las estructuras de gobernación (reglas de operación) tanto internas como externas de la organización.
Bibliografía
AYALA Espino, José. IINSTITUCIONES Y ECONOMÍA. Una introducción al neoinstitucionalismo económico.
Costos de transacción
Publicado el abril 1, 2015 por experimentosemar • Publicado en Economía institucional • 1 comentario
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Ana Daniela Pineda
“Los Costos de Transacción son los costos de transportación de la ignorancia a la omnisciencia” George Stigler
La teoría de los costos de transacción tiene como objetivos identificar las fuentes de los costos de transacción, aquellas características o dimensiones de una transacción que hacen el intercambio problemático o sumamente costoso, y especificar el mecanismo de gobierno que puede coordinar de la manera más eficiente la transacción, de tal forma que se logren economizar dichos costos. Se entiende por eficiencia al criterio bajo el cual se mide el desempeño, que se entiende como una forma de economizar costos y se atribuye a mercados o jerarquías organizadas.
Una transacción es la transferencia de bienes y servicios a lo largo de una frontera organizacional. Es un concepto que incluye tanto la noción de intercambio como la de contrato. La noción de intercambio entre derechos de propiedad por bienes y servicios no implica una promesa de responsabilidad futura y esta ejemplificado por las transacciones en el mercado de dinero en efectivo o “mercado spot”. El contrato si supone una promesa de desempeño futuro, principalmente porque una parte ha hecho una inversión y su retorno depende del comportamiento de la otra parte en el futuro. Este tipo de transacciones, donde se intercambia una promesa de desempeño futuro y se establece un contrato, son el objetivo central de estudio de la teoría de los costos de transacción.
Existen costos asociados a la búsqueda de personas o bienes, a la medición de atributos, así como a los derechos de la transferencia y a la negociación de los términos del acuerdo. A su vez, existen otros costos debidos al seguimiento y a la revisión del cumplimiento del contrato. Toda transacción implica obligatoriamente un costo, dado que a diferencia de un mercado sin fricciones, esta transferencia de bienes y servicios tiene lugar en un contexto de intercambio, donde la información es imperfecta, pues las partes han hecho inversiones en activos específicos o donde cada parte busca promover su propio interés a costa del de otros, lo que los lleva a comportarse de manera oportunista o estratégica. Esto trae a colación las fuentes de los costos de transacción, factores como el comportamiento de las personas y del ambiente. Mientras que los factores del comportamiento se refieren a la racionalidad limitada, al oportunismo y a los objetivos parcialmente encubiertos de los individuos; el segundo factor hace alusión a la incertidumbre y a los mercados no competitivos donde hay pocos compradores o vendedores (negociación con cantidades mínimas).
La incertidumbre, la negociación con cantidades mínimas, las asimetrías en la información y el oportunismo originan imperfecciones en el mercado. El mercado ideal de la economía clásica se desintegra y encontramos bienes y servicios a los cuales ni siquiera les podemos asignar un precio, así como bienes y servicios que no podemos transferir o negociar, porque no están sujetos a derechos comerciales lo suficientemente claros. Estos estudios sobre imperfecciones del mercado produjeron la teoría de los costos de transacción, pues se reconoció que las fallas innatas de los mercados son causa de los costos de transacción.
Este concepto permite explicar, según Coase, por qué todas las transacciones no son transacciones de mercado y, por lo mismo, la existencia de empresas o firmas que pueden limitar eficazmente sus costos al imponer la cooperación entre sus empleados; sin embargo, es a John Kenneth Arrow a quien se debe la expresión “costo de transacción”. Y fue Oliver Williamson quien va a desarrollar y formalizar la aproximación de las organizaciones económicas por su sesgo, lo que denomina justamente como la teoría de los costos de transacción.
Bibliografía
ELVIRA Salgado C. Teoría de costos de transacción: Una breve reseña.
martes, 17 de marzo de 2015
El gobierno de los bienes comunes
Tomado de: https://racionalidadltda.wordpress.com/2015/03/16/el-gobierno-de-los-bienes-comunes-una-solucion-alternativa-para-la-sostenibilidad-de-los-recursos-naturales/
El gobierno de los bienes comunes: Una solución alternativa para la sostenibilidad de los recursos naturales
Publicado el marzo 16, 2015 por experimentosemar • Publicado en Aplicaciones • Deja un comentario
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Andrea López Alba
“El intento de quienes forman parte de un colectivo por racionalizar el uso de sus recursos lleva al uso irracional de dichos recursos”. Garrett Hardin
Elinor Ostrom fue una politóloga estadounidense, profesora de Ciencia política y codirectora del “Workshop in Political Theory and Policy Analysis” en la Universidad de Indiana, en Bloomington, Estados Unidos. Ganó el Premio Nobel de Economía en 2009, siendo la primera mujer en obtenerlo en este campo. El análisis de la gobernanza económica, especialmente de los bienes comunes, la hizo merecedora de ello junto a Oliver E. Williamson. Ostrom se destacó en el campo de la Nueva Economía Institucional por sus estudios sobre acción colectiva, evolución de instituciones y su supervivencia a largo plazo.
El legado para la sociedad fue conservar el medio ambiente para garantizar la supervivencia de todas las especies, incluyendo la humana. Esta premisa tomó aún más reconocimiento para el mundo en la Cumbre de la Tierra en Rio de Janeiro en 1992, organizada por la ONU. En esta se hizo la Declaración sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo que como primer principio concibe que “los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza”, para lo que es imprescindible el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente como parte del proceso de desarrollo, de una manera conjunta.
Sin embargo, el problema que detectan algunos teóricos (Hardim G., Ostrom E.) en este sentido es la incapacidad de los individuos y colectivos como sujetos sociales para administrar eficientemente los recursos, tanto del punto de vista ecológico como del económico. De hecho lo que se observa son cada vez amenazas de destrucción de un recurso natural valioso (Ostrom, 2000) o las consecuencias que se sufren en las regiones tras un incorrecto manejo de los recursos.
En su libro “Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action” Ostrom critica el uso de modelos generalizadores comentando que el aprovechamiento de los recursos y su administración por las autoridades gubernamentales competentes pueden conducir a calamidades ambientales, como en efecto ha sucedido. El control sobre la explotación de los recursos naturales y su preservación depende de la capacidad de las instituciones que regulan su uso de manera sustentable, afirma Ostrom. A su vez, esto depende de tres condiciones que la misma autora refiere en su obra: construcción de nuevas reglas y/o acuerdos, compromiso de las partes y el cumplimiento de las reglas.
En los recursos de uso común (RUC), entre los que se destacan los recursos naturales, influyen tres modelos principales: la tragedia de los comunes, el dilema del prisionero y la lógica de acción colectiva. El primero simboliza la degradación del ambiente que puede esperarse siempre que muchos individuos utilizan un recurso escaso al mismo tiempo. El segundo modelo por ser un juego no cooperativo, ilustra el caso en que los individuos prefieren “no cooperar” para beneficiarse en mayor medida pero por separado. Por su parte, la lógica de acción colectiva desarrollada por Olson (1965) se basa en lograr que los individuos actúen en pro del bienestar común en contraste con el bienestar individual. En estos modelos, algunos cooperan mientras otros no lo hacen, por lo que se obtiene un nivel de provisión del beneficio colectivo menor que el óptimo (Ostrom, 2000) y esto es lo que sucede con los RUC.
En este sentido, Ostrom propone una alternativa diferente a la privatización de Demsetz (1967), Johnson (1972), Welch (1983), que no es la única solución a los problemas de los RUC como los naturales. Su propuesta se encamina a modelos de contratos vinculantes en los que el interés propio de cada participante del contrato llevará a supervisarse mutuamente y denunciar lo incorrecto, de modo que se hace valer y cumplir el contrato; proceso que ella denomina: autogestión de los recursos colectivos.
Así, la autora sugiere que “el problema que enfrentan los apropiadores de RUC es de organización: cómo cambiar la situación en la que los apropiadores actúan de manera independiente a otra en que adoptan estrategias coordinadas para obtener mejores beneficios comunes o para reducir sus daños” (Ostrom, 2000, pág. 78). Desde esta perspectiva, los problemas a intervenir serían: los métodos de provisión de un nuevo conjunto de instituciones, el establecimiento de compromisos verosímiles y la supervisión mutua que se genera.
Finalmente, Ostrom propone siete principios de diseño que caracterizan las instituciones que crean, aplican y supervisan sus propias reglas para controlar el uso de RUC; instituciones que claramente cumplen con el criterio de sustentabilidad, y el de fortaleza institucional de Shepsle (1989): límites claramente definidos, coherencia entre las reglas de apropiación y provisión, arreglos de elección colectiva, supervisión, sanciones graduadas, mecanismos para la resolución de conflictos, reconocimiento mínimo de derechos de organización y entidad incrustada. Aunque es necesario aclarar que éstos siete principios no son condiciones imprescindibles para lograr la fortaleza institucional en escenarios de RUC (Ostrom, 2000). El principio de entidad incrustada se enfoca en RUC que forman parte de sistemas más amplios, donde las actividades que componen los principios elementales (los siete principios) se organizan en múltiples niveles de entidades anidadas.
De manera que su obra resulta importante en cuanto una solución garantizada para la creación de instituciones efectivas en el manejo de los recursos de uso común, la construcción de herramientas para la formulación de acuerdos y normas para el uso sustentable de los mismos, con una propuesta que trasciende de la privatización de los recursos a través de entidades e instituciones particulares.
Referencias
Ostrom, E. (2000). El Gobierno de los Bienes Comunes: La evolución de las instituciones de acción colectiva. México: Fondo de Cultura Económica.
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martes, 10 de marzo de 2015
Algunas ideas sobre Piketty”: David Harvey
Tomado de: http://marxismocritico.com/2014/05/21/algunas-ideas-sobre-piketty-david-harvey/
“Algunas ideas sobre Piketty”: David Harvey
21/05/2014Deja un comentarioGo to comments
harvey Thomas Piketty ha escrito un libro llamado El Capital en el Siglo XXI que ha causado un cierto revuelo. Defiende los impuestos progresivos y un impuesto global sobre la riqueza como la única forma de contrarrestar las tendencias hacia la creación de una forma de capitalismo “patrimonial” marcada por lo que califica como desigualdades de riqueza y renta “aterradoras”. A su vez, documenta de una forma minuciosa y difícil de refutar, cómo la desigualdad social tanto en riqueza como en renta ha evolucionado a lo largo de dos siglos, con un énfasis particular en el rol de la riqueza. Destruye la idea ampliamente extendida de que el capitalismo de libre mercado extiende la riqueza y que el mayor bastión en la defensa de libertades individuales. El capitalismo de libre mercado, cuando se hayan ausentes las intervenciones redistributivas del Estado produce olgarquías antidemocráticas, tal y como demuestra Piketty. Esta demostración ha dado alas a la indignación liberal mientras que ha enfurecido al Wall Street Journal.
El libro se ha presentado a veces como el sustituto del siglo XXI a la obra del XIX de mismo título de Karl Marx. Piketty ha negado que ésta sea su intención, lo cual parece justo dado que su libro no trata en absoluto del capital. No nos explica por qué se produjo el crash de 2008, ni por qué está le está costando tanto tiempo salir a la gente del mismo bajo la carga doble del desempleo prolongado y los millones de hogares desahuciados. No nos ayuda a entender por qué el crecimiento se halla ahora mismo ralentizado en los EEUU en comparación con China, ni por qué Europa se halla atrapada entre las políticas de austeridad y el estancamiento económico. Lo que piketty nos muestra mediante estadísticas (y ciertamente estamos en deuda con él y sus colegas por ello) es que el capital ha tendido a crear, a lo largo de su historia, niveles cada vez mayores de desigualdad. Esto, para mucho de nosotros, no es ninguna noticia. Era exactamente la conclusión teórica de Marx en el Volumen Primero de su versión del Capital. Piketty no resalta esto, lo cual no es ninguna sorpresa, ya que para defenderse de varias acusaciones de la prensa de derechas de que se trata de un criptomarxista, ya ha señalado en varias entrevistas que no ha leído el Capital de Marx.
Piketty recoge muchos datos para apoyar sus argumentos. Su explicación de las diferencias entre renta y riqueza es útil y convincente. Y desarrolla una defensa razonable de los impuestos sobre sucesiones, la tributación progresiva y un impuesto global a la riqueza como un posible antídoto (aunque con toda seguridad, inviable políticamente) a la creciente concentración de riqueza y poder.
Pero ¿por qué se produce esta tendencia a una mayor desigualdad a medida que pasa el tiempo? A partir de sus datos (condimentados con algunas interesantes alusiones literarias a Jaune Austen y Balzac) deriva una ley matemática para explicar lo que pasa: la incesante acumulación de riqueza por parte del famoso uno por ciento (un término popularizado gracias al movimiento “Occupy”, por supuesto) es debido al simple hecho de que la tasa de retornos del capital (r) siempre supera a la tasa de crecimiento de renta (g). Piketty dice que ésta es y ha sido siempre la “contradicción central” del capital.
Pero una periodicidad estadística de este tipo difícilmente puede constituir una explicación adecuada, y mucho menos una ley. Así que ¿qué fuerzas producen y mantienen dicha contradicción? Piketty no nos lo dice. La ley es la ley y punto. Marx obviamente habría atribuido la existencia de dicha ley al desequilibrio de poder entre capital y trabajo. Y esa explicación todavía se sostiene. El declive constante en la participación del trabajo en la renta nacional desde los años 70 se deriva del poder político y económico en decadencia del trabajo mientras que el capital movilizaba tecnología, desempleo, deslocalizaciones y políticas anti-trabajo (como las de Margaret Thatcher y Ronald Reagan) para aplastar a su oposición. Como Alan Budd, un asesor de Margaret Thatcher, confesó en un descuido, las políticas contra la inflación de los años 80 resultaron ser una “muy buena forma de aumentar el desempleo, y aumentar el desempleo fue una forma extremadamente atractiva de reducir la fuerza de la clase trabajadora… lo que se diseño allí fue, en términos marxistas, una crisis del capitalismo que recreaba un ejército de reserva del trabajo y que ha permitido a los capitalistas generar grandes beneficios desde entonces”. La diferencia en remuneración entre un trabajador promedio y un alto directivo estaba alrededor de 30:1 en 1970. Hoy en día se halla fácilmente sobre los 300:1 y en el caso de McDonald’s, sobre los 1.200:1.
Pero en el Volumen Segundo del Capital (el cual Piketty no ha leído, a pesar de que alegremente lo deseche) Marx señaló que la tendencia del capital a la depresión salarial en algún momento llega a restringir la capacidad del mercado de absorber el producto del propio capital. Henry Ford reconoció este dilema hace tiempo, cuando instituyó los 5 dólares por día para sus trabajadores para, según decía, aumentar la demanda de los consumidores. Muchos pensaron que la falta de demanda efectiva era lo que se hallaba tras la Gran Depresión de los años 30. Esto es lo que inspiró las políticas expansivas keynesianas después de la Segunda Guerra Mundial y produjo como resultado cierta reducción en las desigualdades de renta (aunque no tanto en las de riqueza) junto a un crecimiento estimulado por una intensa demanda. Pero esta solución descansaba en el empoderamiento relativo del trabajo y la construcción de un “estado social” (según el término que usa Piketty) financiado por una tributación progresiva. “Y así “ escribe “durante el periodo 1932-1980, casi medio siglo, el mayor impuesto federal sobre la renta en los Estados Unidos era como promedio del 81 por ciento”. Y esto no limitaba de ninguna forma el crecimiento (otra de las pruebas que Piketty aporta para refutar ideas de la derecha).
Hacia el final de los años 60, estaba claro para muchos capitalistas que necesitaban hacer algo acerca del poder excesivo del trabajo. Y así, la retirada de Keynes del panteón de economistas respetables, la transición al pensamiento de Milton Friedman, la cruzada para estabilizar cuando no reducir los impuestos, para desmontar el estado social y para castigar a las fuerzas del trabajo. Después de 1980, los tipos impositivos máximos descendieron y las ganancias de capital – una de las mayores fuentes de renta de los ultra-ricos – tributaban a un índice mucho inferior en los Estados Unidos, canalizando de el flujo de riqueza de forma intensa hacia el uno por ciento. Pero el impacto en el crecimiento, según muestra Piketty, fue negligible. Así que el “goteo” [trickle down] [1] de los beneficios desde los ricos al resto (otra de las creencias favoritas de la derecha) no funciona. Nada de esto fue el resultado de una ley matemática. Todo era política.
Pero entonces, la ruleta dio una vuelta entera y la pregunta se convirtió en: ¿dónde está la demanda? Piketty ignora de forma sistemática esta pregunta. En los años 90, la respuesta fue escamoteada gracias a una enorme expansión del crédito, incluyendo la extensión de las financas hipotecarias a los mercados sub-prime. Pero la burbuja resultante estaba condenada a estallar, tal y como hizo entre el 2007-2008, llevándose consigo a Lehman Brothers y al sistema de crédito. Sin embargo, los índices de beneficios y la concentración aún mayor de riqueza privada se recuperaron muy rápidamente después de 2009, mientras el resto del mundo aún lo seguía pasando mal. Los índices de beneficios empresariales están ahora tan altos como siempre en los Estados Unidos. Las empresas están sentadas sobre montones de billetes, y se niegan a gastarlos porque las condiciones del mercado no son sólidas.
La formulación que hace Piketty de la ley matemática esconde más de lo que revela acerca de las políticas de clase que están en juego. Tal y como Warren Buffet señaló: “por supuesto que hay una lucha de clases, y es mi clase, la de los ricos, los que la están librando, y vamos ganando”. Una de las formas clave de medir esta victoria son las desigualdades de riqueza y renta crecientes del uno por ciento respecto al resto del mundo.
Hay, con ello, un problema central al argumento de Piketty. Y éste descansa en la definición errónea que hace del capital. El capital es un proceso, no una cosa. Es un proceso de circulación en el cual el dinero se utiliza para crear más dinero a menudo, pero no exclusivamente, a través de la explotación de la fuerza de trabajo. Piketty define el capital como el stock de todos los valores que son propiedad privada de los individuos, corporaciones y gobiernos, y que pueden servir para el comercio en el mercado, sin importar si estos valores están siendo utilizados o no. Esto incluye los terrenos, la propiedad inmobiliaria y los derechos de propiedad intelectuales, así como también mi colección de obras de arte y joyería. El cómo determinar el valor de todas estas cosas es un problema técnico difícil al que todavía no se ha dado una solución satisfactoria. A fin de calcular una tasa de retorno, r, tenemos que disponer primero de una forma de otorgar valor al capital inicial. Por desgracia, no hay forma de valorarlo independientemente del valor de los bienes y servicios que se usa para producir, o de por cuánto se puede vender en el mercado. El conjunto de la escuela neoclásica de economía (que es la base de las ideas de Piketty) está basado en una tautología. La tasa de retorno del capital depende de forma crucial en el índice de crecimiento porque el capital se valora en base a lo que produce y no según lo que se ha utilizado para su producción. Su valor está altamente influenciado por las condiciones especulativas y puede verse distorsionado por la famosa “exuberancia irracional” que Greenspan supo detectar como característica de los mercados de acciones y vivienda. Si quitamos las casas y la propiedad inmobiliaria – y eso sin hablar del valor de las colecciones de arte de los hedge funders – de la definición de capital (y la razón para incluirlas es bastante floja) entonces la explicación de Piketty para las desigualdades crecientes en riqueza y renta se desmorona, incluso aunque su descripción del estado de las desigualdades en el pasado y el presente todavía permanezca en pie.
El dinero, los terrenos, la propiedad inmobiliaria, las fábricas y las máquinas que no se utilizan de forma productiva no son capital. Si la tasa de retorno del capital que se utiliza es alta, es porque una parte del capital se retira de la circulación y a efectos prácticos, está de huelga. Restringir el suministro de capital a las inversiones nuevas (un fenómeno que podemos observar que ocurre ahora mismo) garantiza una alta tasa de retorno en el capital que sí que está en circulación. La creación de esta escasez artificial no es algo que sólo hagan las compañías petroleras para garantizar sus altas tasas de retorno: es lo que hace todo capital cuando tiene la oportunidad de hacerlo. Esto es lo que se halla tras la tendencia para que la tasa de retorno del capital (no importa cómo se defina o mida) siempre supere la tasa de crecimiento de renta. Es así como el capital garantiza su propia reproducción, sin que le importen las desafortunadas consecuencias que pueda tener para el resto de nosotros. Y es así como vive la clase capitalista.
Hay muchas cosas valiosas en los datos ofrecidos por Piketty. Pero su explicación de por qué las desigualdades y las tendencias oligárquicas aumentan incurre en un error de bulto. Sus propuestas para remediar dichas desigualdades son inocentes, si no utópicas. Y ciertamente, no ha ideado un modelo que explique el capital del siglo XXI. Para ello, todavía necesitamos a un Marx, o a su equivalente actual.
[1] “Trickle down economics” es un término utilizado en los Estados Unidos para referirse, en sentido peyorativo, a las políticas económicas que sostienen que, beneficiando a los miembros más ricos de la sociedad, en particular mediante la eliminación de impuestos, su riqueza “goteará” o “calará” hacia las capas más bajas de la sociedad (por ejemplo, porque supuestamente un empresario con un alto nivel de ingresos se sentirá más cómodo llevando a cabo iniciativas económicas, contratando, etc.). A menudo suelen asociarse con las ideas que se engloban en el término amplio de “Reaganomics” o políticas económicas iniciadas en la época Reagan (N. del T.).
Traducción de Guillem Murcia para Rotekeil.
Fuente: Rotekeil
lunes, 9 de marzo de 2015
CUENTA REGRESIVA PARA LA SIGUIENTE CRISIS COLOMBIANA
Tomado de: http://blogs.elespectador.com/el-mal-economista/2015/03/07/cuenta-regresiva-para-la-siguiente-crisis-colombiana/
CUENTA REGRESIVA PARA LA SIGUIENTE CRISIS COLOMBIANA
Por: El Mal Economista (EME)
Por: Camilo Vega Barbosa
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La predicción de las crisis económicas es tal vez uno de los yugos más grandes que tiene un economista, de hecho se podría considerar como una palabra prohibida. Es demasiado costoso en términos reputacionales equivocarse, sin hablar de las posibles consecuencias legales de equivocarse, pero el costo social de no predecirlas es mucho mayor.
Lo bueno de escribir en El Mal Economista (EME) es que la reputación no es un problema porque no nos interesa. Una característica que resulta bastante conveniente en este momento tan complicado para el país, porque nos da la libertar de advertir que el petróleo producirá la siguiente crisis económica y social en Colombia.
Tomado de: http://cdn.theatlantic.com/static/infocus/tex042213/t01_0RTXYQ9S.jpg
La siguiente crisis económica colombiana huele a petróleo.
Después de la crisis de finales del siglo XX el país emprendió una campaña en la que le apostó todo al petróleo. Hasta hace poco fue una estrategia que funcionó bien pues durante los últimos 13 años el sector de hidrocarburos representó más del 30% de los ingresos a la nación. Pese a que la mayoría de los informes y recomendaciones de entidades internacionales advertían sobre la necesidad para Colombia de diversificar su economía el Gobierno no desistió de su iniciativa.
Al igual que lo sucedido con la crisis de finales del siglo XX, serán una combinación de factores los que se gestarán y producirán la siguiente crisis colombiana. Todos ya se están desarrollando, y no se sabe hasta qué punto se puede intervenir.
Además, en un informe de coyuntura macroeconómica, JP Morgan también advirtió que la economía colombiana experimentará una desaceleración en los próximos dos años, pronosticando que el país sólo crecerá 3,3% en 2015 y 2,8% en 2016. Una estimación similar a la que hacen entidades locales, como el Banco de la República y Anif, que proyectan que este año el PIB se incrementará 3,6 y 3,8%, respectivamente.
No es una problemática exclusiva de Colombia, al analizar el crecimiento de América Latina junto con los cambios porcentuales del precio del petróleo, se encuentra que durante los últimos 20 años desplomes en la cotización del crudo WTI superiores a 24% han provocado en todos los casos recesiones económicas en la región.
Todo indica que el petróleo seguirá bajo por los próximos años. La guerra de precios que Arabia Saudita está librando contra la costosa industria del fracking estadounidense, solo rentable bajo precios por encima de los US$70, advierte que se podrían venir más bajas en el precio del crudo.
Es claro que “reducir la producción no beneficia a los productores de la OPEP, sea cual fuere el precio. Aunque baje a US$20, US$40, US$50 o US$60, no es pertinente” recortar la oferta, declaró Ali al Nuaimi, ministro de Petróleo de Arabia Saudita, en una entrevista al Middle East Economic Survey.
latam
http://www.elespectador.com/noticias/economia/se-viene-recesion-latinoamericana-articulo-539856
http://www.elespectador.com/noticias/economia/el-petroleo-us60-llego-quedarse-articulo-534984
Reserva Federal (Fed): el detonador
El petróleo no es lo único que puede tener efectos nocivos para la región durante este año. Los últimos reportes macroeconómicos de Estados Unidos confirman que este país ha salido de la crisis de 2008, pues se espera que crezca 3% en 2014; además, su tasa de desempleo se encuentra en 5,5%, que es cercano a su nivel de equilibrio. Lo cual le da cada vez más argumentos a la Reserva Federal (Fed) para que comience a subir su tasa de interés.
Es un fenómeno de considerar, pues provocaría que las dinámicas de inversión empiecen a cambiar en la región. Los estímulos monetarios que se dieron a partir de la crisis de 2008 permitieron que una gran cantidad de capitales ingresaran a las economías latinoamericanas, y cuando la tasa de interés de la Fed comience a subir, estos flujos podrían empezar a retornar a EE.UU.
La salida de los capitales de las economías latinoamericanas se comenzaría a percibir con claridad en 2017, que es cuando se espera que la tasa de interés del emisor estadounidense se encuentre por encima de 3,5%. De manera que en dos años se estaría produciendo el detonador de la siguiente crisis en Colombia, ya que en este momento el país deberá enfrentar dos problemas al mismo tiempo: el petróleo y la pérdida de la inversión extranjera.
Algunos de los efectos que se apreciarían cuando la tasa Fed se encuentre a un nivel similar que la tasa del Banco de la República seria por ejemplo un sostenido debilitamiento del peso colombiano, lo cual podría llevar a la tasa de cambio a promediar niveles por encima de los 2.500 durante los próximos años. Además el nivel de liquidez del mercado de capitales presentaría una importante reducción cambiando así las dinámicas de inversión.
A pesar de que la primer alza se espera para mediados de 2015 ya se están apreciando los efectos. El indice Colcap ha caído 25% desde agosto de 2014, principalmente explicado por el repudio que hay en torno a las petroleras del país. Tanto así que las Administradoras de Fondos de Pensión redujeron en el ultimo año su participación en acciones locales de 35% a 26%. En consecuencia sus inversiones en renta variable internacional aumentaron su peso hasta quedar prácticamente al mismo nivel de relevancia que los títulos locales de la misma naturaleza (23%). Además, alrededor del 19% del total de activos se encuentran denominados en dólares.
cr3
http://www.elespectador.com/noticias/economia/nueva-filosofia-de-inversion-afp-articulo-541296
Se acabó la plata
Cuando se combinan las palabras Colombia y petróleo, lo primero que viene a la mente es Ecopetrol. Al ser la compañía más grande del país y al ser 89% estatal, esta empresa siempre se ha considerado como uno de los principales músculos financieros del Gobierno. Pero fue un musculo que se fue debilitando por cada dólar que caía el precio del petróleo.
La mayoría de los analistas e inversionistas tenían claro que a Ecopetrol no le iba a ir bien en su último reporte financiero de 2014, ya que el mercado esperaba que la estatal registrara una reducción en sus beneficios de alrededor de 25%. Sin embargo, los pronósticos se quedaron cortos: la petrolera reportó en el acumulado anual una disminución de 41% en su utilidad neta y al analizar los datos del cuarto trimestre se encuentra que la compañía presentó pérdidas por primera vez desde que cotiza en bolsa.
A raíz de la impresionante caída que sufrió el precio del crudo en los últimos seis meses, el país no podrá cobrar un dividendo similar a los más de $9 billones que recibió en 2014. Este año la compañía anunció que distribuirá el 70% de su utilidad neta, por lo que el Gobierno sólo recaudará alrededor de $4,9 billones.
http://www.elespectador.com/noticias/economia/un-petroleo-perfora-el-bolsillo-articulo-545320
http://www.elespectador.com/noticias/economia/esta-raspando-olla-el-gobierno-articulo-547559
La política fiscal ni la monetaria nos salvarán
La razón de porqué la crisis de finales del siglo XX fue tan aguda radicó en que los dos instrumentos que se utilizan para suavizar los golpes de las recesiones estaban atados de mano. El gobierno tenía grandes volúmenes de deuda y no pudo emplear el gasto para reactivar la economía, que es lo que indica la teoría del multiplicador del gasto expuesta por Keynes. Y hasta finales de 1999, el Banco de la República se encontraba bajo el esquema cambiario de las “bandas cambiarias” que lo obligó a subir la tasa de interés en vez de bajarlas.
Estamos bajo un problema similar. El primero cosiste en que no hay plata, por lo que no se puede aplicar política fiscal, y los créditos internacionales son cada vez más caros para las economías emergentes dependientes de las materias primas. Además, aun si se cumple la sentencia del ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, quien advirtió que “la idea es seguir pasando reformas tributarias”, esto no siempre es bueno.
JP Morgan advirtió que el cambio del esquema tributario iría en contravía de la generación de ingresos de algunos sectores de la economía colombiana. Una muestra de esto es que el fondo de inversión sacó de su portafolio de recomendaciones a la acción de Bancolombia, pues argumenta que este banco se verá golpeado como consecuencia de la reforma tributaria.
Por otro lado, la política monetaria no está alineada con los problemas locales. Colombia es un país en el que más del 50% de las exportaciones y de la inversión extranjera dependen del bienestar del precio del petróleo. Es por esto que la caída de la cotización del crudo ha venido acompañada de la devaluación del peso colombiano que ha llevado a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) ha escalar más de 800 pesos en cinco meses y a estar al borde de llegar a los $2.600. Lo cual trae un efecto adicional: La inflación.
El escenario actual, de un Índice de Precios al Consumidor (IPC) doce meses de 4,35% junto con la advertencia del fondo de inversiones JP Morgan de que la economía colombiana experimentará una desaceleración al solo crecer 3,3% en 2015, ha vuelto la tarea del Banco de la República más compleja.
Por mandato constitucional, la misión principal del Emisor es mantener la inflación en su rango base, que actualmente se encuentra entre 2 y 4%. Aunque la misma legislación advierte a esta entidad para no puede ser indiferente a las coyunturas económicas que acontecen en el país.
De manera que en caso de que Colombia entre en recesión por causa del desplome de los precios del petróleo, no hay garantía de que se pueda aplicar política monetaria contra cíclica, que hace referencia a que el Banco de la República baje la tasa de interés. La inflación que acompañaría a esta crisis obligaría al emisor a subir la tasa de interés con el fin de cumplir con su mandato constitucional, con lo cual haría más crudos los efectos de la próxima crisis colombiana.
Impacto Social
Solo hace falta mirar el caso colombiano para entender las dimensiones con las que se juega a la hora de hablar de crisis. Según el borrador del proyecto de ley de 2008 que buscaba la reparación de las víctimas de la crisis económica UPAC de finales el siglo XX, alrededor de 800 mil familias perdieron su hogar por esta causa.
Una cifra que si la multiplicamos por 3,2 que es el promedio de número de integrantes de una familia en el país, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), se encuentra que alrededor 2,5 millones de ciudadanos se quedaron sin donde vivir en ese entonces. Y la historia podría repetirse.
Como un niño chiquito solo aprendemos cuando lo malo pasa. La caída de más de 50% que sufrió el precio del petróleo implicó que Colombia se quedó sin recursos para financiar todos sus proyectos sociales, y justo pasó en el momento en el que según el Gobierno estamos a punto de entrar en un periodo de postconflicto.
Además aunque la crisis del petróleo todavía no estalla en Colombia ya hay efectos sobre el empleo en el sector de hidrocarburos. La re-estructuración y los ajustes de las petroleras del país no solo se estarían dando en términos monetarios, sino también en humanos. Tanto así que el ministro de Trabajo Luis Eduardo Garzón, se pronunció: “Hagamos todo lo posible por que esto no repercuta en el mundo de los trabajadores, son 110 mil trabajadores de la industria del petróleo, y eso hay que cuidarlo hasta lo máximo posible”.
Hoy más que nunca está vigente el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado “Colombia frente a una destorcida en los precios del petróleo”, cuyo autor fue Hernando José Gómez, exdirector del DNP.
El estudio que fue publicado el 6 de noviembre de 2014, cuando el WTI estaba en US$77, advertía sobre el escenario más pesimista, uno en el cual la cotización de crudo promediara US$60 en 2015. Frente a esta posibilidad el informe concluyó que “una caída en el precio del petróleo de esta magnitud aumentaría la tasa de desempleo en los años posteriores al choque con respecto al escenario base, retornando a tasas de desempleo de dos dígitos, hasta un máximo de 11,2% promedio para el 2016. Esta cifra no se observaba en el país desde 2010”
El informe agregó que “en términos de pobreza, esta aumentaría de 29% que se observa en la actualidad, hasta máximos de 34% en los siguientes dos años y retornaría lentamente a niveles de 31% en el año 2020. Es decir, se perderían seis años en la lucha contra la pobreza”.
http://www.elespectador.com/files/especiales/crisis_del_petroleo/index.html
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