viernes, 23 de enero de 2015

Creatividad, satisfacción de necesidades y negocio

Tomado de: http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/18442710/Inventaron-una-Bateria-Eterna.html Científico mexicano hace un descubrimiento revolucionario. ¿Inventaron una Batería Eterna? Imagina jamás tener que volver a comprar baterías... Sólo piensa en la cantidad de aparatos de baterías que utilizamos de manera cotidiana, y el problema de desecharlas; la manera en que este proceso daña a nuestro planeta y el número de personas que usan y desechan baterías diariamente. Esta preocupación llevó al científico mexicano Arturo Solís Herrera a comenzar un muy importante estudio relacionado a estas pequeñas fuentes de energía de tan corta duración, pero que contaminan el planeta en grandes proporciones. El nombre de esta batería perpetua es Bat gen, un descubrimiento sorprendente, el cual consiste en un proceso biomecánico que se desencadena al mezclar agua y melanina; esto trae como resultado una sustancia capaz de separar el oxígeno del hidrógeno (los componentes de una molécula de agua), con lo que se libera un cúmulo de energía. Este proceso se vuelve continuo ya que la misma molécula se encarga de juntar a ambos elementos nuevamente para convertirlos en agua, y de esta manera se libera una nueva carga de energía. De acuerdo a los estudios de Solís, una vez que se alcanza este proceso, ¡puede continuar durante 100 años! Además, existen varias formas de producir de manera artificial la melanina que se halla en uñas, retina y cabello humano; dos de ellas ya fueron patentadas por el científico mexicano y son a base de vegetales y petróleo. Arturo Solís es el director de Investigación y Desarrollo del Centro de Estudios de la Fotosíntesis Humana, que él mismo fundó en el estado de Aguascalientes, México. Durante veinte años el científico mexicano dedicó sus propios recursos a estos estudios, y afortunadamente en abril de 2010 el gobierno ruso le otorgó la patente número 6017379. Además actualmente está muy cerca de obtenerla en los Estados Unidos y Europa. Por ahora, Bat gen puede utilizarse únicamente en electrodomésticos, pero esto es solo el principio, ya que se planea que muy pronto pueda impulsar el motor de un auto eléctrico. Hoy en día en México hay varias industrias automotrices desarrollando autos eléctricos e híbridos para exportación; esa es la oportunidad que Solís está buscando. Mientras tanto Bat gen se comercializa con compañías que manejan energías limpias, pero el futuro es prometedor, y muy pronto esta sorprendente tecnología podría ser parte de cada hogar, no solo de México, sino del mundo entero.

miércoles, 21 de enero de 2015

Problemas fiscales y redistributivos

Tomado de: https://racionalidadltda.wordpress.com/2015/01/21/problemas-fiscales-y-redistributivos-en-colombia-segunda-parte/ Problemas fiscales y redistributivos en Colombia Publicado el enero 21, 2015 por experimentosemar • Publicado en Economía institucional • Deja un comentario 978 Anderson Daniel Soledad Serrano En este artículo los autores buscan dar una perspectiva general de cómo se pueden argumentar las transformaciones del Estado. Estrada et al. (2010) indica que se pueden ver reflejadas en los ingresos, el gasto y el empleo. La información que suministra el DANE sobre los ingresos es más sencilla y ordenada que la de gasto y empleo. Esta diferencia se explica debido a que el recaudo de los impuestos es más centralizado mientras que las ramificaciones del gasto son diversificados. En el documento se muestran las relaciones entre el Estado y la economía, las cuales se clasifican en diferentes criterios. El primero que se menciona son las fallas del mercado y su corrección por parte de la intervención estatal: externalidades, tragedia de los comunes, provisión de bienes públicos, monopolios, problemas medioambientales, transparencia de la información, acción colectiva, problemas institucionales. En segundo lugar se menciona las fallas del gobierno, que incluyen temas como la ineficiencia del sector público, particularmente de la empresa pública, monopolios públicos y corrupción. Las interacciones entre el Estado y el mercado han sido analizadas desde diferentes perspectivas sin que en el caso colombiano se le haya prestado atención a la función del Estado en el contexto de la teoría política comparada. Estrada et al. (2010) muestra en el documento una perspectiva histórica en la cual se hace mención al Estado y su papel en la economía. El Contrato y el Leviathan: con la aparición del capitalismo se da el nacimiento del iusnaturalismo que muestra una nueva concepción acerca de la sociedad y el individuo. Esta teoría sanciona el ascenso de la burguesía como nueva clase en el poder, que estructura las relaciones económicas de una manera completamente distinta a las heredadas del Antiguo Régimen. El Estado bajo las ideas mercantiles: para Estrada et al. (2010) los mercantilistas y su economía es servir a los superiores intereses del Príncipe en últimas, a los intereses del Estado. La economía no se concibe como un fin en sí misma sino como un medio para engrandecer el poder nacional. El propósito claro en la literatura mercantilista es la consolidación de la unidad nacional. Se da el poder nacional el cual favorece la reducción de los enormes costos de transacción que suponía la existencia de múltiples unidades territoriales con jurisdicción propia, unidades de pesos y medidas distintas, inseguridad en los caminos. El Estado en la fisiocracia: Los fisiócratas se refieren a la bondad de la intervención del Estado en la economía. La consideraban inconveniente a la luz de lo sucedido con los estados absolutistas. Justamente a los fisiócratas se atribuye la frase “laissez faire, laissez passer, lemonde va de lui même”. La intervención del Estado en la economía es contraproducente ya que implica alterar un orden natural que funciona perfectamente. El Estado en el liberalismo: el liberalismo se presentaba como una alternativa profundamente revolucionaria. el Estado debe limitarse a cumplir funciones que tengan el fin de proteger la vida, la libertad y la propiedad. Las ideas del liberalismo clásico no deben con la ideología neoconservadora contemporánea que pretende supeditar al mercado todas la demás instancias de la sociedad. El Estado en las ideas socialistas: según los autores estas ideas son el contraste con el liberalismo, los socialistas le asignan al Estado una gran importancia capital. En el conflicto entre individuo y sociedad, el socialismo apuesta por la colectividad. La producción o la propiedad se conciben como un producto social. Para los socialistas, el mercado no repara en el hecho de que las contribuciones de los individuos son desiguales en razón de que parten de condiciones iniciales desiguales. El Estado mixto: según Las ideas de Keynes median entre el liberalismo radical y el socialismo, entre el Estado mínimo del laissez faire y el Estado máximo del socialismo. La economía mixta de tipo keynesiano pretende salvar el trade off que existe entre la eficiencia predicada por el liberalismo y la equidad buscada por los socialistas. Además de las razones teóricas, la aparición de economías mixtas fue también una exigencia derivada de la realidad de un capitalismo que puso en evidencia los fracasos de la autoregulación. La intervención del Estado después de la crisis de los años veinte se hizo necesaria. El retorno del liberalismo: En Chile, después del golpe de Estado del año 1973 se adelantaron políticas liberales. En la práctica, estos programas buscan la retirada del gobierno del control de las economías. Con el aval del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, universidades y centros de pensamiento, estas ideas se propagaron rápidamente por casi todos los países, incluyendo a los antiguos socialistas. La intervención estatal fue cuestionada porque no contribuye a solucionar los problemas de justicia que supuestamente son generados por el sistema capitalista. Del Estado liberal al Estado regulador: En las sociedades actuales se han intensificado las funciones regulatorias del Estado. Las actividades económicas responden a normas y criterios decididos por el Estado. En Colombia, el Estado Social de Derecho de la Constitución de 1991 exige que la organización y la administración deban servir a las necesidades de los ciudadanos. Para que esto sea posible se requiere que la información sea un bien público. Se necesita, además, el fortalecimiento de la institucionalidad y de la seguridad jurídica. Ello se manifiesta en mecanismos adecuados de rendición de cuentas y de gestión transparente. Estado empresario: Hasta hace pocas décadas se pensaba que el Estado podía ser un buen sustituto del mercado en todas aquellas actividades en las que estuviera de por medio el “interés público”. La preocupación por lo colectivo se relacionaba directamente con el aparato de Estado. Se consideraba que los mercados no eran del interés público porque estaban animados exclusivamente por el afán de lucro. El Estado impulsor: La figura del Estado impulsor no ocupa un lugar central en la literatura. Sin embargo, es fácil mostrar el proceso de industrialización difícilmente habría podido llevarse a cabo sin el Estado. El “milagro” asiático fue posible gracias al impulso decidido y explícito del Estado. Después de la II Guerra Mundial, el consenso era que si el Estado había sido capaz de gestionar la economía durante la guerra también podría hacerlo durante la paz. Una expresión muy feliz de esta concepción es la formulación del Plan de Desarrollo las Cuatro Estrategias, pensado por el economista Lauchlin Currie, quien años atrás estuvo cerca del programa del New Deal estadounidense. La estructura de las economías de mercado en los países desarrollados de la posguerra tiene la honda imprenta del Estado impulsor, es decir, un Estado que tiene la capacidad de inducir determinados comportamientos de parte del sector privado mediante esquemas de incentivos que enmarcan mas no sustituyen la iniciativa privada. Estos incentivos pueden ser negativos o positivos. En el segundo caso, de ordinario se denominan “política industrial”, que fueron parte de un debate muy amplio en los años finales del siglo XX. Problemas fiscales y redistributivos en Colombia. Segunda parte Publicado el enero 21, 2015 por experimentosemar • Publicado en Economía institucional • Deja un comentario 979 Anderson Daniel Soledad Serrano Ya para hablar de la idea de Estado en Colombia Estrada et al. (2010) hacen un recuento de su papel en la economía colombiana. En la reforma de 1936 se le dio facultades al Estado para intervenir en la economía a través de la racionalización de la producción, la distribución y el consumo, así como la protección de los trabajadores acorde con los derechos adquiridos. Ya para finales de los años cincuenta se dio nacimiento al Consejo Nacional de Política Económica y Planeación, el Departamento Administrativo de Planeación y Servicios Técnicos, que son entidades encargadas de recomendar los comportamientos en materia de política económica. Otro de los aspectos para analizar fue la reforma administrativa de Lleras en 1968, los autores destacan la modificación de las estructuras del Consejo, y las entidades anteriormente mencionadas se transformaron en el Consejo Nacional de Política Económica y Social, y en el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en este orden, En los años setenta se consolidan los planes de desarrollo, pero desde la segunda mitad de los ochenta la planeación del sector real va perdiendo importancia, y los planes de desarrollo se convierten en programas de manejo presupuestal, sin visión de mediano y largo plazo. El DNP pierde el horizonte estratégico y se convierte en una entidad que programa y regula la inversión de corto plazo. Continuando, ya para el mandato de Alfonso López Michelsen (1974-1978), se le dio un nuevo renacer a los programas sociales con la ley de nacionalización de la educación, y el Programa de Alimentación y Nutrición (PAN), y el Desarrollo Rural Integrado (DRI). También se modificó la política minera, al eliminar el sistema colonial de “concesiones” y sustituirlo por el de “contratos de asociación” entre las empresas del Estado y las firmas internacionales. Durante la administración Turbay Ayala las inversiones por parte del Estado en infraestructura se convirtieron en el centro para el crecimiento del plan de desarrollo. Y ya para el periodo de gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), se emprendió el plan de vivienda popular más ambicioso en la historia del país y comenzaron a dar fruto las políticas mineras adoptadas desde 1974. Durante la administración Barco (1986-1990) se puso énfasis en lo social, concretamente en lo que se llamó la eliminación de la pobreza absoluta. Para este mandato se inició el proceso de apertura de forma gradual. Para el periodo presidencial de Cesar Gaviria (1990-1994) la idea modernización del Estado fue la prioridad principal. Con lo que se acentúo la apertura de la economía, puso en primer lugar la lucha contra la inflación y buscó la minimizar el papel del Estado dejando todo en manos del mercado y del sector privado. En la administración Samper (1994-1998) se denominó Salto Social al plan de desarrollo con el que se pretendía alcanzar tasas de crecimiento que permitieran atacar la pobreza de millones de colombianos. El gobierno trató de corregir los desbalances estructurales en la cuenta corriente que había causado la apertura, y la revaluación del peso, pero el margen de acción de las autoridades económicas se redujo considerable con el llamado “proceso 8.000”. Con el señor Andrés Pastrana (1998-2002) el país intento lograr la paz y acabar con tantos años de violencia. La crisis económica colombiana de 1999 fue consecuencia de los problemas estructurales que comenzaron en 1991, y que no se resolvieron durante la administración anterior. El gobierno de Uribe (2002-2006) puso énfasis en conseguir una seguridad con mano dura contra los grupos al margen de la ley, dado esto como condición para lograr una economía moderna y prospera. Ya con el transcurrir de su mandato, la función reguladora del Estado ha alcanzado altos niveles de importancia. Finalmente en el país el conflicto político y social ha logrado convivir con niveles de desarrollo intermedios, con una estabilidad macroeconómica, y con un sistema democrático imperfecto pero que se puede mantener. La precariedad del Estado se refleja en su incapacidad para reducir los conflictos agrarios, las luchas guerrilleras y la imposición del narcotráfico. La descentralización del poder político fue cediendo terreno a la capacidad mafiosa de algunas agrupaciones que crearon estados a nivel local, implantando sus reglas y leyes. Para los autores llegar a deducir de que el Estado colombiano haya perdido el territorio suena precipitado, aunque es evidente que existe un conflicto armado evidente en distintas regiones de la geografía política. Entre 1988 y el 2005 se presenta una elevada tasa de homicidios y masacres. Los representantes del Estado a nivel local abandonaron sus compromisos, o fueron doblegados por las amenazas e intimidaciones de los agentes violentos. El escándalo de la “parapolítica” muestra que prima sobre la vida social la colaboración individual de algunos ciudadanos en el conflicto. La dinámica de las masacres se dio en forma ascendente. Mientras el país mantenía tasas de crecimiento económico razonables, la lógica de expansión de los grupos de autodefensa creaba un corredor territorial y estratégico que dividía geográficamente al norte del centro del país. Una economía de orden formal entró en competencia con modalidades informales de producción derivados de la coca. Este hecho pone de presente que el Estado representaba una unidad fragmentada en localidades expuestas permanentemente al riesgo de un poder en mano de otros entes. Bibliografía Fernando, Estrada, Jorge, Gonzalez, Alberto Castrillon & Mauricio, Perez, (2010). “Problemas fiscales y redistributivos en Colombia”, Universidad Externado de Colombia, Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales.

domingo, 14 de diciembre de 2014

El Principio de Pareto o cómo conseguir excelentes resultados

Tomado de: http://www.elartedelamemoria.org/2009/01/02/el-principio-de-pareto/ El Principio de Pareto o cómo conseguir excelentes resultados 02 Jan, 2009 por Luis. Pocos tienen mucho y muchos tienen poco ¿Te has preguntado alguna vez cuál es el secreto de determinadas personas para conseguir cosas muy importantes haciendo muy poco? Seguro que conoces a alguien que emplea muy poco tiempo estudiando y saca unas notas estupendas o ganando mucho dinero trabajando pocas horas o siendo altamente productivo trabajando y/o estudiando aunque trabaje y/o estudie durante 2 ó 3 horas al día (de lunes a viernes) solamente. ¿Qué es lo que hacen estas personas que no haces tú?, ¿cuál es su secreto?, ¿cómo lo consiguen? Lo más importante: ¿qué puedes hacer para conseguirlo tú también? La respuesta está en aplicar el Principio de Pareto. Joseph M. Juran introdujo el nombre en honor del sociólogo, economista y filósofo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923). Pareto se dio cuenta de que en la Italia de su época el 20% de la población tenía el 80% de la riqueza del país. Hoy en día eso mismo se sigue aplicando no sólo a Italia, sino a todo el mundo con alguna variación en las cantidades. Pero la idea es la misma, unos pocos tienen mucho y el resto, que son muchos, tiene poco. Antes de seguir explicándote en profundidad voy a contarte lo que me ocurrió tras empezar a aplicarlo activamente en mi trabajo de hace unos años como Ingeniero de Software. Antes de eso, yo trabajaba mucho, demasiado. No sólo por el esfuerzo y empeño que ponía en ello sino por la dedicación y el número de horas. Se podía decir que yo era una de esas personas que se quedaba el último oficina habiendo llegado el primero. Me llevaba el trabajo para casa y me ponía con ello por las noches y en los fines de semana. A pesar de eso, yo no me llevaba la gloria. Los logros y el reconocimiento los conseguían otras personas. Que además trabajaban “únicamente” durante las horas que ponía en su contrato. Yo me frustraba y me decía: “Luis, tienes que trabajar más duro. Tienes que hacer más, emplear más tiempo y poner más empeño”. Pero a la siguiente revisión de objetivos de empresa, me volvía a ocurrir lo mismo. Fue entonces cuando me dije: “Espera un momento, aquí hay algo que no estás haciendo bien, Luis. No puede ser que estés trabajando de esta forma y consiguiendo estos resultados tan pobres cuando hay otras personas que no son ni más ni menos inteligentes que tú y que dan mucho menos que tú. Tiene que haber algo que puedas hacer al respecto” Y en efecto lo había. Empecé a fijarme en este grupo de personas. Siempre (y en cualquier empresa) son unos pocos así que lo tenía fácil. Los tenía a todos identificados. Empecé a ver qué era lo que hacían, cómo y en qué se diferenciaba de lo que yo hacía. En todos los casos, la diferencia estaba por un lado en que estas personas hacían lo que debían hacer y por otro en que lo hacían como se debía. Y yo simplemente hacía otras cosas o de otra forma de manera que los resultados eran distintos. Por ejemplo: a mí me parecía que había que describir con muchos detalles lo que ocurría en un problema técnico que tenía entre manos y además que había que adornarlo un poco para hacerle agradable la lectura a quien viniese después a revisarlo o a trabajar en ello. Al compararlo con lo que hacía el grupo de “los elegidos” me di cuenta de que ellos no sólo no daban tantos detalles sino que sólo incluían lo estrictamente necesario y nada de adornos. ¿Qué conseguían con ello? Ahorrar tiempo y esfuerzo. Podría seguir dándote muchos más ejemplos pero no quiero centrar el contenido de este artículo en mis experiencias profesionales. Aunque sí quiero que sepas que mi trayectoria profesional cambió radicalmente según empecé a aplicar el principio de Pareto. Entonces empecé a formar parte del grupo de “los elegidos”. Como verás más abajo, este principio se aplica perfectamente al campo de los estudios, no sólo al del trabajo. ¿Quieres conseguir lo que hacen otras personas que sacan las notas más altas sin dejarse la vida en ello? Pues sigue leyendo. ¿En qué consiste? El principio de Pareto también se conoce como la “regla del 80/20″, “regla del 80-20″ o el “principio del factor de parquedad” (factor sparsity en inglés). No es algo estricto en el sentido de que siempre se cumpla la proporción 80/20. Unas veces la regla es del 70/30, 90/10, 99/1, … Pero tomaremos el 80/20 como punto de referencia. Todo se refiere a lo mismo: Un 20% de lo que haces produce el 80% de los resultados que obtienes y viceversa, un 80% de lo que haces produce el 20% de los resultados. Esto lo vas a ver enseguida con un ejemplo. Yo jugaba al fútbol en el equipo del barrio. Me gustaba mucho. Me lo tomaba muy en serio. Siempre me esforzaba por ser el mejor. Entrenaba duro, incluso solía hacer un día o dos extra de entrenamiento por mi cuenta. Para mí era frustrante ver cómo otros compañeros de equipo conseguían la gloria porque marcaban goles. Yo trabajaba enormemente durante todo el partido. Corría sin parar. Subía la banda, la bajaba, daba pases de gol, robaba balones al contrario. No me consideraba un mal jugador. Mi técnica no era la de Diego Maradona pero sí podía decir que estaba por encima de la media (de un equipo de barrio). De todas formas, los laureles se los llevaban otras personas y siempre coincidía con el número de goles marcado. ¿Qué hacía mal? Entrenaba más que ellos. Me esforzaba más. Corría más. Ésto es lo que me ocurría: El 80% de lo que yo hacía para prepararme para los partidos estaba relacionado con la forma física, el control del balón, las asistencias a los demás. ¿Qué conseguía? Un 20% de la gloria en el equipo. Porque no marcaba goles. ¿Qué hacían aquellas una o dos personas que lideraban al equipo y se llevaban los elogios de los demás? Corrían poco, perdían balones y entrenaban mal. Pero !marcaban goles! Y eso es lo que se necesita para ganar los partidos. No estoy diciendo con ésto que hay que volverse un egoísta y no dar ningún pase de gol al compañero para meterlos todos nosotros. A lo que me refiero es a que yo no concentraba mis esfuerzos en trabajar lo que producía los resultados que yo tanto ansiaba. No me preparaba los remates a puerta, no pensaba en marcar yo el gol. Siempre buscaba a alguien más para pasar el balón. Por el contrario, trabajaba en cosas que aun siendo buenas, no me llevaban a donde yo quería. Para terminar con el relato personal, decir que en los últimos dos años que estuve jugando, no sólo me divertí mucho más que en todas las temporadas anteriores sino que fui el máximo goleador del equipo. No porque me hubiese vuelto el mejor. El cambio fue que pensé en marcar goles y me preparé física y mentalmente para ello. En cuanto había una oportunidad, allá iba. Fallaba muchas, pero también marcaba en muchas. Me esforzaba menos, corría menos. Pero con lo poco que hacía, conseguía “la gloria” ;) Otros ejemplos : [La proporción 80/20 es sólo orientativa, modifícala a tu gusto] Las comidas azucaradas te dan mucha energía para el momento después de comerlas. Pero enseguida tienes que volver a comer porque la energía se ha esfumado. Puedes pasarte el día comiendo bizcochos, pasteles y tartas pero te encontrarás con un nivel bajo de energía la mayor parte del tiempo. El principio de Pareto entra en acción: El 80% de lo que comes (azúcares), te da únicamente el 20% de la energía que necesitas El 20% de la ropa que tienes es la que te pones. El restante 80% se queda en el armario Utilizas el 20% de todas la funcionalidades de tu teléfono móvil último modelo en el mejor de los casos. El restante 80% está ahí pero nunca lo utilizas Cuando bebes una cerveza, el 20% de lo que ingieres te sirve para algo, el otro 80% tu cuerpo lo deshecha. Éste seguramente sea un caso en el que una proporción de 95/5 sería más realista El 80% del tiempo que empleas viendo la televisión te da un 20% de información nueva o que necesitas o que te gusta. Sólo es útil el 20% del tiempo que te pasas delante de la televisión. A mí no me gusta la televisión y en mi caso la proporción es del orden de 99/1. Por lo que no la veo nada … Aplícalo cuando estudias (trabajas / haces deporte / haces la compra/…): Si el 80% de la nota del examen sale del contenido de un documento escrito que tienes que presentar al profesor antes del examen y el 20% de la nota sale de los 4 libros que forman la bibliografía de la asignatura, trabaja en el documento y deja los 4 libros en un segundo plano Si el profesor te da 10 libros que te pueden servir para aprobar la asignatura y te dice que en 2 de ellos está todo lo que necesitas saber para sacar la máxima nota pero que con los otros también se puede conseguir, ve a por los 2 que te dice y, si tienes tiempo o te apetece, luego puedes ir a por los otros. Si con 2 horas de estiramientos y ejercicio de fuerza y aeróbico a la semana desde casa tienes suficiente para mantener tu nivel de energía alto, sentirte sano y ágil, ¿por qué no hacerlo en lugar de apuntarte al gimnasio, la piscina y tomar complementos vitamínicos en cápsulas? Imagina que el tiempo de ida, ejercicio y vuelta del gimnasio y piscina son 8 horas (no sólo eso, también tienes que contar el dinero de ambas cosas y de las cápsulas). ¿Ves a qué me refiero? Si resulta que reunirte con el profesor en su despacho y pedirle que te resuelva algunas dudas que tienes, te va a conseguir por un lado que ya no tengas esas dudas y por otro que el profesor sepa quién eres y que pones gran interés en su asignatura (sobre todo en la Universidad, son tantos los alumnos que tienen los profesores que no conocen ni de vista al 80% de sus alumnos); ¿por qué no hacerlo? Si una camisa preciosa que acabas de ver en una tienda cuesta 3 veces más que otra cualquiera y no vas a tener oportunidad de lucirla a menudo por la razón que sea, ¿por qué hacer ese gran gasto si apenas vas a usar lo que compras? ¿Cómo aplicar el principio de Pareto con éxito? Muy sencillo. Sólo tienes que: Observar fuera. Mira lo que hacen otros para conseguir esas notas altas, esos resultados (en la Universidad, en el trabajo, en el deporte, …) Observar dentro (de ti). Fíjate en lo que mejor resultado te da. Ten en cuenta lo que haces y lo que consigues con ello. Dale un repaso al día, por ejemplo Practicar. Pon en práctica lo que has visto que les sirve a otros y a ti mism@ y quédate con lo que te sirva Dejar que los resultados te lleguen --

jueves, 4 de diciembre de 2014

Productividad y motivación: Aportes de la economía del comportamiento experimental

Tomado de: http://racionalidadltda.wordpress.com/2014/12/03/productividad-y-motivacion-aportes-de-la-economia-del-comportamiento-experimental/ Productividad y motivación: Aportes de la economía del comportamiento experimental Publicado el diciembre 3, 2014 por experimentosemar • Publicado en Elección racional, Experimentos • Deja un comentario 905 Daniel Felipe Parra Carreño Actualmente existen empresas como Google donde los trabajadores tienen almuerzos gratis, tiempos flexibles y diferentes tipos de programas de compensaciones no monetarias con el fin de incentivar a su fuerza laboral y atraer lo mejores talentos. Este tipo de políticas desde el punto de vista clásico de la economía sólo sería visto como un gasto para la empresa y no lograría el objetivo de aumentar la productividad de los trabajadores; sin embargo la economía del comportamiento ha mostrado que existen maneras no monetarias de lograr incentivar a los empleados. El presente ensayo tiene como objetivo mostrar cómo la economía del comportamiento, utilizando la economía experimental, ha logrado contribuir a la implementación de políticas efectivas para aumentar la productividad y así mejorar la gestión dentro de las organizaciones. La ciencia económica tradicional ha entendido al hombre como un ser racional con capacidad de racionamiento perfecta. Este sujeto descrito por el modelo económico ortodoxo tiene la particularidad de ser completamente racional, egoísta y tener gustos que no cambian a través del tiempo. La implicación que subyace en este modelo es que los sujetos calculan todas las opciones posibles al tomar decisiones, por más triviales que estas sean, y luego toman la decisión que maximiza su beneficio personal. Este modelo, que parece describir más a un robot que a un ser humano, es totalmente opuesto a la concepción que tiene la psicología donde es indiscutible que los seres humanos no son puramente racionales, ni totalmente egoístas y mucho menos tienen gustos estables (Kahneman, 2012). Tal pareciera que la economía y la psicología estudiaran dos especies diferentes, a pesar que su objeto de estudio es el mismo ser humano. El punto crítico es que ninguna de las concepciones está totalmente errada o totalmente acertada, es allí donde apareció la economía del comportamiento para unir ambas disciplinas. La economía del comportamiento nació principalmente gracias a Daniel Kahneman y Amos Tversky, psicólogos sociales, quienes se dieron cuenta que la evidencia y las ideas de la psicología podrían mejorar el modelo de comportamiento humano de la economía neoclásica. En una definición sencilla, la economía del comportamiento propone modelos que capturan los límites en el cálculo racional, la voluntad y el interés propio de los agentes, tratando de codificar esos límites formalmente y explorando sus implicaciones empíricas utilizando la teoría matemática, los datos experimentales, y el análisis de datos de campo. Camerer y Loewenstein (2003) explican que en el corazón de la economía del comportamiento está la convicción que el aumento del realismo aportado por los fundamentos psicológicos al análisis económico mejora la economía en sus propios términos de generación de conocimientos teóricos, hacer mejores predicciones de fenómenos de campo, y sugerir mejores políticas. Un factor fundamental en el cual la economía del comportamiento ha aportado evidencia es el hecho que los seres humanos no tienen una racionalidad cartesiana sino que poseen una racionalidad limitada [1]. Comprender que los seres humanos somos irracionales en ciertas circunstancias es vital para entender el comportamiento humano. Ariely (2008) afirma que las personas somos previsiblemente irracionales, en otras palabras que nuestra irracionalidad se produce siempre del mismo modo una y otra vez. En ese sentido independientemente si se es consumidor, empresario o decisor de políticas, entender en qué forma funciona nuestra irracionalidad es indispensable para mejorar nuestra capacidad de tomar buenas decisiones. Ahora bien, ¿por qué la economía del comportamiento usualmente utiliza experimentos? Porque los temas generalmente abordados tienen que ver con la vida la cual es muy compleja dado que posee diferentes fenómenos que se entrelazan al mismo tiempo e influencian nuestros comportamientos. Entonces para poder estudiar un fenómeno específico, es necesario controlar el ambiente de manera que logremos ver como en cámara lenta el comportamiento humano y así tener conclusiones correctas. En otras palabras, la única manera de conocer cómo se comportan las personas en un entorno específico es creando dicho entorno y teniendo el control para medir la variable a estudiar. Estudiar experimentalmente los factores psicológicos presentes en la toma de decisiones que hacen que los seres humanos se desvíen de las predicciones de la economía tradicional ha sido mi línea de investigación durante los últimos dos años. Mis trabajos previos han abordado diferentes preguntas de investigación tales como: ¿es importante la pertenencia a un grupo para la provisión de bienes públicos?, ¿cómo obtener ventaja a la hora de negociar?, ¿qué fenómenos psicológicos hacen que los agentes sean corruptos?, ¿cómo mejorar la gobernanza en las organizaciones? y más recientemente ¿cómo incentivar adecuadamente a los empleados? El último tema me inquietó debido a que en mis estudios de maestría tuve dos profesores que son especialistas en economía del trabajo comportamental: Marie Claire Villeval y Jean-Louis Rulliere, quienes me inquietaron respecto a las posibles políticas que se pueden implementar en organizaciones, tanto públicas como privadas, para aumentar el nivel de esfuerzo de los trabajadores. En lo que resta del texto me centraré en este tema. Durante décadas se creyó que la manera de incentivar a los trabajadores era mediante el uso de dinero como motivación. Sin embargo se omitió el hecho que la motivación respecto a una labor específica no está dada solamente por el pago monetario, basta con hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuándo hablo de mi trabajo sólo tengo en cuenta el dinero para describirlo? Muy seguramente la respuesta es no. Si se intenta elaborar una ecuación que describa mi motivación hacia mi trabajo además del dinero se podrían incluir factores como el prestigio, la reputación, un sentimiento de propósito, significado, el ambiente laboral, la sensación de que estás haciendo algo para el mundo y así sucesivamente. ¿Qué parte de la descripción total podría ser atribuido al dinero? ¿Es el dinero sólo un elemento? Pues bien, las ciencias económicas tradicionales piensan en él como el único elemento, a pesar que hay muchos otros elementos que a menudo son increíblemente importantes para la comprensión total de la motivación laboral y por ende de la productividad. El problema de concebir la motivación sólo a través del dinero radica en que se crean entornos de trabajo donde solo este componente es importante y es la única herramienta utilizada con el fin de aumentar el esfuerzo de los trabajadores en labores específicas. Benabou y Tirole (2003) llaman al dinero la motivación extrínseca, y a pesar que existen trabajos que la gente realiza solo por el dinero, en la mayoría de los casos existe una motivación intrínseca que hace que le pago psicológico de una labor vaya más allá del dinero. Peor aún, Benabou y Tirole (2003) demuestran que los incentivos materiales suelen ser de eficacia limitada, o incluso contraproducentes pues socavan la motivación intrínseca. El primer hallazgo de la economía del comportamiento al que quiero hacer referencia es el significado. La importancia de saber que se está haciendo algo significativo resulta ser más importante de lo que parece, en ese sentido Ariely, Kamenica y Prelec (2008) realizaron un experimento donde las personas debían construir Legos. Cada participante era remunerado con $2,00 por el primer Lego, $1,89 (11 centavos menos) por el segundo, y así sucesivamente de forma lineal. Sin embargo, existían dos grupos diferentes de participantes: un grupo cada vez que construía un Lego lo ponía sobre la mesa y luego construía otro, por otro lado un segundo grupo de participantes cada vez que construía un Lego este era destruido. A pesar del hecho de que el salario y la tarea eran idénticos en ambos grupos, los sujetos que estaban en el primer grupo construyeron 11 Legos, mientras que los del segundo grupo tan solo 7. Este hecho demostró que los salarios de reserva de los participantes donde la labor era más significativa era mucho más bajo que en los que los Legos eran destruidos, en otras palabras que el encontrar más significado en la labor conlleva a estar dispuesto a trabajar por un salario monetario menor. Este resultado fue replicado en diferentes tipos de tareas confirmando que a mayor significado mayor nivel de productividad, por ejemplo sólo el hecho de reconocer un buen trabajo ha mostrado aumentar el nivel de esfuerzo. El segundo aporte que quiero mencionar es respecto a la reciprocidad. En la última década, los economistas y los psicólogos experimentales han proporcionado amplia evidencia que una fracción importante de las personas exhiben preferencias sociales, es decir, la gente valora los beneficios pecuniarios de los demás de manera positiva o negativa. En consecuencia, en tanto el jefe muestre acciones bondadosas respecto a sus empleados, estos retribuirán recíprocamente mediante una mayor productividad, este hecho fue corroborado por Gächter y Falk (2002) en diferentes experimentos, de hecho se puede demostrar que la ineficiencia de los contratos de trabajo puede ser mitigada gracias a la reciprocidad. Además Kube, Maréchal y Puppea (2012) mostraron que dar regalos a los empleados aumentó su productividad significativamente, reforzando el hallazgo respecto a la reciprocidad. Finalmente como tercer aporte de la economía del comportamiento a la economía laboral quiero mencionar cómo los pagos monetarios pueden implicar una baja en el rendimiento. Ariely et al. (2009) realizaron una serie de experimentos en Estados Unidos e India, donde le pagaron a los participantes de acuerdo a su rendimiento y combinando diferentes niveles de remuneración. El resultado fue que en las tareas donde se requería al menos un poco de habilidad cognitiva el estrés causado por cantidades grandes de dinero generó una productividad menor. En definitiva creo haber demostrado que la economía del comportamiento posee un gran potencial para seguir influyendo en la mejor gestión de las organizaciones, utilizando sus hallazgos para motivar de una mejor manera a sus individuos. Por lo tanto es importante seguir abordando preguntas sobre el comportamiento de los trabajadores para entender cómo crear entornos laborales que generen mayores beneficios al empleador, y la forma en que yo lo hago desde mi campo es mediante el uso de la técnica experimental. Referencias Ariely, D. (2008). Las trampas del deseo (p. 282). Barcelona: Ariel. Ariely, D., Gneezy, U., Loewenstein, G., & Mazar, N. (2009). Large Stakes and Big Mistakes. Review of Economic Studies, 76(2), 451–469. doi:10.1111/j.1467-937X.2009.00534.x Ariely, D., Kamenica, E., & Prelec, D. (2008). Man’s search for meaning: The case of Legos. Journal of Economic Behavior & Organization, 67(3-4), 671–677. Benabou, R., y Tirole, J. (2003). Intrinsic and extrinsic motivation. The Review of Economic Studies, 70(3), 489–520. Retrieved from http://restud.oxfordjournals.org/content/70/3/489.short Camerer, C., y Loewenstein, G. (2003). Behavioral economics: Past, present, future. In Advances in behavioral economics (pp. 1–61). Princeton University Press. Cultura Económica. doi:10.1016/j.jebo.2008.01.004 Gächter, S., y Falk, A. (2002). Consequences for the Labour Relation Reputation and Reciprocity : Consequences for the Labour Relation. The Scandinavian Journal of Economics, 104(19). Kahneman, D. (2012). Pensar rápido, pensar despacio (p. 665). Debate Kube, S., Maréchal, M., & Puppea, C. (2012). The currency of reciprocity: Gift exchange in the workplace. The American Economic Review, (377). Retrieved from http://www.ingentaconnect.com/content/aea/aer/2012/00000102/00000004/art00016 Simon, H. ( 1989). Naturaleza y límites de la razón humana. México: Fondo de Notas [1] Vale la pena aclarar que el concepto de racionalidad limitada no es creado por economistas comportamentales sino por Simon (1989), pero es utilizado en toda su dimensión gracias a la economía experimental y principalmente a Daniel Kahneman.

domingo, 23 de noviembre de 2014

ciclovia solar que da energia a la ciudad

Tomado de: http://www.upsocl.com/verde/holanda-inauguro-una-ciclovia-que-produce-energia-solar/ Holanda inaugura la primera ciclovía solar del mundo que da energía a la ciudad Por Romina Bevilacqua El pasado miércoles 12 de noviembre se inauguró en Holanda la primera ciclovía capaz de producir energía solar y en un futuro cercano se espera que este proyecto alimente de energía a vehículos y bicicletas eléctricas en toda la red de carreteras en el país. Se trata de SolaRoad y el proyecto piloto es un carril de 70 metros que está formado por módulos de hormigón de 2,5×3,5 metros recubiertos de una capa superior de cristal –paneles solares de vidrio– con células solares de silicio que serán las encargadas de recolectar la energía del sol. El tramo inaugurado en realidad empezó a funcionar hace 17 días y ya ha producido alrededor de 140 kilowatios por hora, lo que equivale a 140 ciclos de una lavadora, según explicó a AFP el portavoz del proyecto, Jannemieke van Dieren. Pero el proyecto aún no está completo y se espera que para 2016 se extienda la superficie cubierta, pero ya se estima que por cada metro cuadrado de ciclovía se generan en promedio al año, 50 a 70 kilovatios por hora. Es decir los 70 metros que incluye este plan piloto pueden cubrir la energía requerida por una vivienda, según informó AP. solaroad-panel

jueves, 20 de noviembre de 2014

Elecciones racionales en las situaciones cotidianas: El caso del voto

Tomado de: http://racionalidadltda.wordpress.com/2014/11/20/elecciones-racionales-en-las-situaciones-cotidianas-el-caso-del-voto/ Elecciones racionales en las situaciones cotidianas: El caso del voto Publicado el noviembre 20, 2014 por experimentosemar • Publicado en Elección racional • Deja un comentario 876 Edith Liseth Becerra Mantilla “La economía se puede aplicar realmente a cualquier cosa” Diane Coyle La idea adoptada por muchos de que la economía gira alrededor del dinero, es un tanto incompleta al igual que el pensar que la toma de decisiones y el comportamiento de las personas frente a estas son temas que sólo estudia la psicología. Pues bien, la economía como lo menciona Coyle en su obra “Sexo, drogas y economía: Una introducción poco convencional a la economía” abarca temas a los cuales habitualmente estamos expuestos, es decir, esta se puede “aplicar a cualquier cosa”. Abordando ejemplos como el mercado del sexo, el de las drogas ilícitas, de la música, la tecnología, entre otros; el comportamiento de los agentes frente a sus propias preferencias y lo que se piensa al respecto sobre ello, permite que de esto surja el análisis económico. Pero ¿Cómo se tiene en cuenta este análisis económico?, esto es a través de las elecciones racionales, y, ¿Por qué a través de las elecciones racionales? Como un instrumento de análisis en el estudio de las elecciones en la microeconomía, la teoría de juegos y en la economía en general, se han establecido las elecciones racionales, las cuales buscan la maximización del beneficio, así, desde el consumidor, este tiene preferencias racionales si estas son completas y transitivas, y tiene una elección racional si sus preferencias son racionales y no tiene otra opción posible que prefiera más que la que eligió. De este modo, el evaluar toda la información que tenemos y optar por la opción más lógica la cual genere mayor beneficio parece ser a lo que nos llevan las elecciones racionales. Pensando en una situación vivida hace algunos meses atrás en nuestro país, se da a resaltar el caso de las elecciones presidenciales. Las decisiones de los electores juegan un papel importante en la elección racional, pues debe optar por abstenerse a votar o por votar y si lo hace, dirigir su voto por un candidato en especial [1]. Haciendo énfasis en el caso de dirigir el voto a un candidato en especial, este puede ser por aquel que se acerque más a su ideología política porque pertenece al partido de su simpatía. En este sentido y frente a esta situación se puede decir que las decisiones de las personas sobre los dos candidatos nacionales, en las elecciones presidenciales pasadas, estaban casi que divididas. Por un lado, la preferencia sobre si dirigir su voto a quien traía consigo un proceso de paz y a su vez pensar en darle continuidad a dicho proceso y acabar con ello el conflicto en el país, y por otro, el darle su confianza en el voto a quien afirmaba que este proceso estaba organizado sobre unas bases débiles las cuales no iban a llevarlo a su conclusión y que por el contrario no se iba a solucionar este conflicto interno sino que se iban a fortalecer los grupos armados involucrados en el mismo, generando mayor temor frente a la estabilidad del país. Cabe resaltar que estas fueron situaciones que ponían en incertidumbre el proceder del país afectando con ello no sólo sus relaciones sociales sino económicas tanto positiva como negativamente. Así, en cierta forma, cada uno de los sufragantes forman parte de dichas elecciones racionales donde ponen a prueba sus conocimientos sobre los ideales de cada uno de los candidatos y eligen la opción que mejor les satisfaga, la cual se puede centrar en aspectos relevantes para su vida como la estabilidad laboral, la salud, la inflación, la seguridad pública, entre otros. Pero esto es sólo un ejemplo de los muchos que a diario nosotros como agentes económicos tenemos que enfrentar. Teniendo en cuenta que las decisiones con que a diario tenemos que enfrentarnos y las elecciones las cuales tenemos que tomar, convierte el análisis económico en una puerta para que podamos entender y relacionar de forma coherente cada una de las situaciones que nos rodea; por ello como lo menciona Coyle (2006), “Lo principal es que, lo que hace que el análisis sea económico, y no de ningún otro tipo, no es el tema en cuestión, sino cómo se piensa al respecto”. Referencias Coyle, D. (2006). Sexo, drogas y economía: Una introducción poco convencional a la economía (p. 260). Madrid: Thomson. Magaloni, B. (1994). Elección racional y voto estratégico: Algunas aplicaciones para el caso mexicano. Política y gobierno, vol.1, núm.2, 309-344. Notas [1] Magaloni, B. (1994). Elección racional y voto estratégico: Algunas aplicaciones para el caso mexicano. Política y gobierno, vol.1, núm.2, p.315.