domingo, 9 de agosto de 2015
Ella es la no-heredera más rica del mundo y así hizo su fortuna
Tomado de: http://www.elfinanciero.com.mx/millonarios/ella-es-la-no-heredera-mas-rica-del-mundo-y-asi-hizo-su-fortuna.html?force=1
MILLONARIOS
Ella es la no-heredera más rica del mundo y así hizo su fortuna
Zhou Qunfei, nacida en un empobrecido pueblo rural de China, hizo una fortuna de más de 7 mil millones de dólares gracias a la industria tecnológica.
David Barboza
© 2015 New York Times News Service
07.08.2015 Última actualización 05:00 AM
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Zhou Qunfei, Una mujer elegante, con cara angelical, anteojos redondos y preferencia por los trajes Christian Dior, rara vez conceda entrevistas. (NYT)
Zhou Qunfei, Una mujer elegante, con cara angelical, anteojos redondos y preferencia por los trajes Christian Dior, rara vez conceda entrevistas. (NYT)
Zhou Qunfei es la no-heredera más rica del mundo. La fundadora de Lens Technology es dueña de una propiedad de 27 millones de dólares en Hong Kong. Va en jet a Silicon Valley y a Seúl para acercarse a ejecutivos de Apple y Samsung, sus dos clientes más grandes. Fue la anfitriona del presidente Xi Jinping de China, cuando vistió las oficinas centrales de su compañía.
Sin embargo, parece sentirse más a gusto recorriendo la planta de su fábrica de vanguardia, viendo todo.
Mete las manos en un recipiente de agua para determinar si la temperatura es la correcta. Puede explicar las complejidades de calentar vidrio en un baño de sales de ion potasio. Cuando pasa por una moledora, está capacitada para pedirle al técnico que se haga a un lado para poder tomar su lugar durante algún tiempo.
Zhou conoce el trabajo. Durante años, laboró en una fábrica, el mejor empleo que podía conseguir por haber crecido en un pueblo empobrecido en el centro de China.
“A veces se sienta y trabaja como operadora para ver si no hay algo mal en el proceso”, dijo James Zhao, un gerente general en Lens Technology. “Eso me coloca en una posición muy incómoda. Si hay algún problema, dice: '¿Por qué no ves eso?'”.
‘SELF-MADE’
- Zhou Qunfei es la mujer no-heredera más rica del mundo.
- También es la mujer más rica de China.
- Según Bloomberg Billionaires Rank su fortuna de 7.7 mil dólares la coloca en el lugar 172 de las personas más acaudaladas del planeta. Un lugar abajo de Silvio Berlusconi. *
- Nació en Xiangxiang, en la provincia china de Hunan en 1970.
- En 2003 funda su empresa, Lens Technology, la cual salió a bolsa este 2015.
- Posee el 89 por ciento de las acciones de la firma.
* Datos al 7 de agosto
Zhou ha perfeccionado su conocimiento práctico y lo ha convertido en una operación de clase mundial, de miles de millones de dólares, a la vanguardia del impulso de China hacia las manufacturas de lujo.
Lens Technology es ahora uno de los principales proveedores de las llamadas cubiertas de vidrio que se usan en las computadoras portátiles, las tabletas y los aparatos móviles, incluidos el iPhone de Apple y el Samsung Galaxy. Este año, se espera que sus fábricas produzcan más de mil millones de pantallas de cristal, cada una refinada a una fracción de milímetro.
“Esta es una industria que requiere tecnología altamente sofisticada”, dice Stone Wu, un analista en IHS Technology, el despacho de investigación. “Si tienes una regla, checa cuán delgados son 0.5 milímetros, y entenderás cuán difícil es fabricar algo tan delgado”.
Zhou Qunfei, la mujer más rica de China. (NYT)
MADE IN CHINA
Al crear a un proveedor mundial, Zhou, de 44 años, ha llegado a definir una nueva clase de emprendedoras en China que han acumulado su riqueza a partir de cero; algo raro en el mundo de los negocios. En Japón, por ejemplo, no hay una sola multimillonaria que no haya heredado su fortuna, según Forbes. En Estados Unidos y Europa, la mayoría de las mujeres multimillonarias aseguraron su riqueza mediante herencias.
Ningún país tiene más multimillonarias que hayan forjado su propia fortuna que China. El Partido Comunista de Mao Tsetung promovió la igualdad de género, lo que permitió que las mujeres prosperaran cuando el capitalismo empezó a enraizarse, según Huang Yasheng, un experto en la clase emprendedora de China en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés). Y, en un país con pocos jugadores establecidos, los emprendedores como Zhou pudieron dejar su marca con rapidez cuando entraron en el negocio en los 1990, mientras el motor económico estaba revolucionando a China.
Zhou no es una celebridad caciquil, como Jack Ma, el multimillonario fundador de Alibaba, el gigante del comercio electrónico. Pocos en China habían oído su nombre antes de la oferta pública que hizo su compañía este año. Es raro que conceda entrevistas o se presente en actividades públicas.
“¡SIÉNTESE DERECHO!”
Una mujer elegante, con cara angelical, anteojos redondos y preferencia por los trajes Christian Dior, Zhou es quisquillosa y exigente. “¡siéntese derecho!”, ordena a una gerente general durante una reunión. No obstante, exuda encanto y humildad, un reconocimiento discreto de que, fácilmente, las cosas podrían haber resultado diferentes.
“En el pueblo donde crecí, muchas muchachas no podían decidir si iban o no a la secundaria. Se comprometían o se casaban y pasaban toda su vida en ese pueblo”, dijo en una entrevista en su oficina. “Yo elegí estar en los negocios, y no lo lamento”.
La menor de tres hijos, nació en una comunidad agrícola, un pueblito en la provincia de Hunan, en el centro de China, que está a cerca de dos horas al sur de Changsha, la capital provincial. Su madre murió cuando ella tenía cinco años. Su padre, un artesano especializado, perdió un dedo después y la mayor parte de su visión en un accidente industrial.
En la casa, ella ayudaba a la familia a criar cerdos y patos para alimentación a fin de tener dinero extra. Destacaba en la escuela.
“Era una estudiante talentosa que trabajaba mucho”, cuenta Zhong Xiaobai, quien fuera su maestro de secundaria. “En una ocasión, en clase, leí su composición, 'Mi madre’, en voz alta. Era tan conmovedora que hizo que todos se soltaran a llorar”.
A pesar de su concentración académica, desertó de la escuela a los 16 años y viajó al sur, a la provincia de Cantón, para vivir con la familia de su tío y buscar un mejor empleo. Mientras soñaba con ser diseñadora de modas, por fin consiguió un empleo en la planta de producción de una fábrica, en la ciudad de Shenzhen, haciendo vidrios para reloj por cerca de un dólar diario.
Las condiciones, contó, eran duras. “Trabajaba de las 8 de la mañana a la medianoche y, a veces, hasta las 2 de la madrugada”, recordó Zhou. “No había turnos, apenas unas cuantas docenas de personas, y todas pulíamos el vidrio. No lo disfrutaba”.
A los tres meses decidió renunciar y le escribió una carta al jefe. En ella, se quejaba del horario y el aburrimiento. Con todo, expresó su gratitud por el empleo, diciendo que quería aprender más. La carta impresionó al jefe de la planta, quien le dijo que la fábrica estaba a punto de adoptar procesos nuevos. Le pidió que se quedara y le ofreció una promoción. Fue la primera de varias en los siguientes tres años.
EL ‘SÍ’ QUE LA CATAPULTÓ
En 1993, Zhou, a la sazón con 22 años, decidió emprender su propio camino. Con tres mil dólares en ahorros, varios familiares y ella empezaron su propio taller junto a la fábrica. Atrajeron clientes con la promesa de vidrios para reloj de mucha mejor calidad.
En la empresa nueva, Zhou hacía todo. Reparaba y diseñaba la maquinaria de la fábrica. Aprendió sola los complejos procesos de imprimir en pantallas y las difíciles técnicas que le permitieron mejorar las impresiones en los vidrios curvos. Se trataba del teléfono móvil que hizo multimillonaria a Zhou.
En el 2003, seguía haciendo vidrios para relojes cuando recibió una llamada telefónica inesperada de ejecutivos de Motorola. Le preguntaron que si estaría dispuesta a ayudarlos a desarrollar una pantalla de vidrio para su nuevo aparato, el Razr V3
En ese entonces, las pantallas de la mayoría de los teléfonos móviles se hacían de plástico. Motorola quería una de vidrio que pudiera ser más resistente a rayones y brindar imágenes más precisas en los mensajes de texto, las fotografías y los multimedia. “Recibí esta llamada y me dijeron: 'Solo responda sí o no, y si la respuesta es sí, la ayudaremos a establecer el proceso’”, recordó Zhou. “Dije que sí”.
Poco después, empezaron a llegar los pedidos de otros fabricantes de teléfonos móviles, como HTC, Nokia y Samsun. Después, en 2007, Apple entró en el mercado con el iPhone, que tenía una pantalla táctil de vidrio con teclado habilitado, que replanteó las reglas del juego de los aparatos móviles. Apple escogió a Lens como su proveedor, impulsando a la compañía de Zhou a una posición dominante en China.
Lens opera las 24 horas del día, con 75 mil obreros dispersos en tres principales plantas manufactureras que ocupan 324 hectáreas en la región de Changsha. Cada día, la compañía recibe embarques de vidrio a granel de fabricantes de todo el mundo, como Croning en Estados Unidos y Asahi Glass en Japón.
Se corta el vidrio, se reduce a tamaño, se le hace agujeros y se pule para darle a cada lámina un acabado transparente. Luego, se las fortalece en un baño de iones de potasio, se pintan y se curan. Finalmente, se limpian y se las cubre con películas para evitar las manchas y que sean antirreflejantes.
Zhou diseña y organiza casi todos los pasos del proceso, un enfoque orientado a los detalles que ella ubica en su infancia. “Mi padre había perdido la vista, así es que colocábamos algo en alguna parte, tenía que ser en el sitio correcto, exactamente, o algo podía salir mal”, comentó. “Esa es la atención al detalle que exijo en el centro de trabajo”.
lunes, 20 de julio de 2015
La Biopolítica de Foucault
Tomado de: http://www.elciudadano.cl/2012/11/11/59961/la-biopolitica-de-foucault-un-concepto-esencial-para-comprender-la-sociedad-contemporanea/
La Biopolítica de Foucault: Un concepto esencial para comprender la sociedad contemporánea
· 11 NOVEMBER, 2012 09:11
MUNDO, POLÍTICA, PORTADA, REPRESIÓN, VIVIENDA
Biopolítica el nombre que da el filósofo francés Michel Foucault a una forma específica de gobierno que aspira a la gestión de los procesos biológicos de la población. Foucault sostiene que la Biopolítica es efecto de una preocupación anterior del poder político: El Biopoder, que son un conjunto de estrategias de saber y relaciones de poder que se articulan en el siglo XVII sobre lo viviente en Occidente.
El geógrafo y politólogo sueco, Rudolf Kjellén, en los años ’20 publicó una serie de escritos que integraban los nuevos saberes, intentando pensar al Estado como un organismo. Buscando nombres apropiados para las diferentes ramas de la nueva ciencia política que vislumbraba, acuñó los términos ‘geopolítica’ y ‘biopolítica’. Este último concepto lo aplicó a la vida social, a las luchas de ideas e intereses entre grupos y clases que transcurren en la sociedad[1].
Si bien la idea pergeñada por Kjellén no se coincide con el uso que le da el filósofo francés, Michel Foucault, la similitud está en intentar “abordar la realidad política del Estado poniendo entre paréntesis las categorías jurídicas. Para ambos, la realidad del Estado es, aunque de diferentes maneras, una forma viviente”[2].
Las disciplinas del cuerpo y las regulaciones de la población son los ejes alrededor de los cuales se despliegan los mecanismos de poder sobre la vida. La anatomía y la biología, la emergencia del individuo como inteligibilidad posible y las tecnologías que lo encierran dan cuenta de un poder cuya función ya no es matar, sino que invadir la vida en su totalidad.
Biopolítica el nombre que da el filósofo francés Michel Foucault a una forma específica de gobierno que aspira a la gestión de los procesos biológicos de la población. Foucault sostiene que la Biopolítica es efecto de una preocupación anterior del poder político: El Biopoder, que son un conjunto de estrategias de saber y relaciones de poder que se articulan en el siglo XVII sobre lo viviente en Occidente. Esta modalidad se despliega sobre lo humano. Primero se pensó en el cuerpo “como máquina: su educación, el aumento de sus aptitudes, el arrancamiento de sus fuerzas, el crecimiento paralelo de su utilidad y su docilidad, su integración en sistemas de control eficaces y económicos, todo ello quedó asegurado por procedimientos de poder característicos de las disciplinas: una anatomopolítica del cuerpo humano”[3].
El surgimiento del Biopoder absorbe el antiguo derecho de vida y muerte que el soberano detentaba sobre sus súbditos y, en las sociedades post Revolución Francesa, aspira a convertir la vida en objeto administrable. Foucault acusa el surgimiento de una tecnología individualizante del poder, que por medio del análisis de los individuos, sus comportamientos y sus cuerpos, aspira a producir cuerpos dóciles y fragmentados. En función de esto se inventan herramientas como la vigilancia, el control, el conteo del rendimiento o el constante examen de las capacidades.
Este pensamiento vino a cuajar en el siglo XVIII con el desarrollo de un dominio de saber antes ajeno a las preocupaciones de los administradores del poder: la demografía. “El desarrollo en el siglo XVIII de la demografía, de las estructuras urbanas, del problema de la mano de obra industrial, hizo aparecer la cuestión biológica y médica de las ‘poblaciones’ humanas, con sus condiciones de existencia, de hábitat, de alimentación, con su natalidad y mortalidad, con sus fenómenos patológicos (epidemias, endemias, mortalidad infantil). El ‘cuerpo’ social deja de ser una simple metáfora jurídico-política (como la que encontramos en el Leviatan) para aparecer como una realidad biológica y un campo de intervención médica”[4].
La Biopolítica es heredera de esta preocupación y nueva forma de gestión por parte del poder político. Foucault sitúa su emergencia a mediados del siglo XVIII y acusa que es un procedimiento que se dirige al cuerpo-especie, abriendo para el gobierno de los cuerpos una biopolítica de la población”[5]. Se instauran así una serie de mecanismos y técnicas sobre lo social que buscan el cuidado de la vida bien gestionada.
Foucault sostiene que dicha inteligibilidad busca “tomar en gestión la vida, los procesos biológicos del hombre-especie, y asegurar no tanto su disciplina como su regulación (…) Más acá de ese gran poder absoluto, dramático, hosco, que era el poder de la soberanía, y que consistía en poder hacer morir, he aquí que aparece, con la tecnología del biopoder, un poder continuo, científico: el de hacer vivir”[6].
EL NACIMIENTO DE LA BIOPOLÍTICA
En el libro “El nacimiento de la biopolítica” (FCE), se integran las clases impartidas por el filósofo francés en el Collège de France entre 1978 y 1979. La compilación fue editada por Michel Senellart y se aboca a lo que Foucault denomina el arte de gobernar, que es la “manera meditada de hacer el mejor gobierno y, también, al mismo tiempo, la reflexión sobre la mejor manera de posible de gobernar”[7].
“Querría determinar de qué modo se estableció el dominio de la práctica del gobierno, sus diferentes objetos, sus reglas generales, sus objetivos de conjunto para gobernar de la mejor manera posible. En suma, es el estudio de la racionalización de la práctica gubernamental en el ejercicio de la soberanía política”[8]– comenta Foucault al comienzo del libro.
A contrapelo de los universales historicistas, se propone “no interrogar los universales utilizando la historia como método crítico, sino a partir de la decisión de la inexistencia de los universales para preguntar qué historia puede hacerse”[9].
Foucault también analiza el instrumento intelectual a partir del cual desde el siglo XVIII el Estado es obligado a autolimitarse: la economía política. Desde ese
“No es la sociedad mercantil la que está en juego en este nuevo arte de gobernar (…) La sociedad regulada por el mercado en la que piensan los neoliberales es una sociedad en la que lo que debe constituir el principio regulador no es tanto el intercambio de las mercancías sino los mecanismos de la competencia. Son estos mecanismos los que deben tener el máximo de extensión posible, los que deben ocupar el mayor volumen posible en la sociedad. Es decir que lo que se trata de obtener no es una sociedad sometida al efecto mercancía sino una sociedad sometida a la dinámica de la competencia. No es una sociedad de supermercado sino una sociedad de empresa. El homo economicus que se quiere reconstituir no es el hombre del intercambio, tampoco el hombre consumidor; es el hombre de la empresa y la producción”[10]. punto el filósofo emprende el análisis de las formas de esa gubernamentalidad liberal.
LA PARRESÍA Y LA RETÓRICA
“El Coraje de la verdad”, por su parte, (FCE) reúne las clases del último curso que dictó Michel Foucault en el Collège de France, entre febrero y marzo de 1984, año en el que profundiza los análisis llevados en el curso “El gobierno del sí y de los otros”.
Ya en la primera clase, Foucault dice que le resulta interesante “analizar, en sus condiciones y sus formas, el tipo de acto mediante el cual el sujeto, al decir la verdad, se manifiesta, y con esto quiero decir: se representa a sí mismo y es reconocido por los otros como alguien que dice la verdad”[11].
Si bien es un análisis que corona su trayectoria teórica centrada en el análisis de las relaciones de poder, de la emergencia de dispositivos de control social y de sujeción, de mecanismos de subjetivación y de producción de verdades, “El coraje de la verdad” apuesta por revisar lo que significa el “decir veraz” en política tomando distancia del platonismo y su mundo trascendente de formas inteligibles, y acercándose más al cinismo antiguo desplegado como filosofía práctica.
En esta obra vemos a Foucault en un trabajo de hermenéutica con la filosofía clásica griega. Como en gran parte de su obra, vuelve sobre los tópicos de los modos de veridicción, los modos de decir la verdad en el parresiasta, el sabio, el profeta y el docente. En la analítica de Foucault aparecen Alcibiades, el interrogatorio socrático, el autoexilio de Heráclito o la interpelación de Isócratres a Nicocles. “Creo que, desde la cultura griega, el sujeto que dice la verdad adopta esas cuatro formas posibles: o es el profeta, o es el sabio, o es el técnico, o es el parresiasta”[12].
Contrapone la parresía a la retórica, la que acusa de “no implicar ningún lazo del orden de la creencia entre quien habla y lo que éste enuncia”[13]. A si juicio, en dicha práctica discursiva “se deshace el lazo entre el que habla y lo que dice”, en cambio la parrhesía “establece, pues, entre quien habla y lo que dice un lazo fuerte, necesario, constitutivo, pero abre bajo la forma del riesgo el vín
culo entre el hablante y su interlocutor”[14]. Para Foucault la parrhesía es algo muy distinto a una técnica o un oficio, sino que una actitud, una manera de ser emparentada con la virtud.
Como muy bien lo dice el título del libro, Foucault entiende la parrhesía como “el coraje de la verdad en quien habla y asume el riesgo de decir, a pesar de todo, toda la verdad que concibe, pero es también el coraje del interlocutor que acepta recibir como cierta la verdad ofensiva que escucha”[15].
Su horizonte es interrogar, como en casi todos sus escritos anteriores, los regímenes de verdad; las relaciones entre verdad, poder y sujeto.
NEOLIBERALISMO Y BIOPOLÍTICA
“Michel Foucault: Neoliberalismo y biopolítica”, editado por Vanesa Lemm (Ediciones Universidad Diego Portales), congrega a estudiosos de la obra foucaultiana de diversas nacionalidades, quienes retoman, revisan y rearticulan desde distintas disciplinas sus proposiciones referidas a las nuevas formas de gubernamentalidad.
Lemm parte por aclarar que “los nuevos dispositivos de poder se basan en una forma de racionalidad política que toma sus criterios a partir de nuevos campos de objetos que se encuentran al exterior del Estado: la economía política y el sistema del derecho. Este saber/poder antisoberano no persigue más reinar sobre sujetos que tienen su estatus o privilegios diferenciados, sino que quiere gobernar sobre una pluralidad de hombres que forma una población. A esta nueva configuración de saber/poder Foucault le llama gubernamentalidad”[16].
El libro se estructura en cinco capítulos que congregan a los investigadores. Están dedicados a la gubernamentalidad neoliberal; a las relaciones entre el neoliberalismo, la economía y la ley; a los nuevos dispositivos de seguridad; a la construcción de un sujeto revolucionario; y a una biopolítica afirmativa: productividad y creatividad de la vida.
Según cuenta Lemm, los ensayos de la primera parte del libro se preguntan ¿qué nuevo tipo de legitimidad y de derechos tiene el sujeto viviente? O ¿cómo hace la forma neoliberal de gobernar para proteger, asegurar, potenciar la vida de aquellas poblaciones más marginales de la sociedad? Y sobre ¿qué significa potenciar la vida y el cuerpo de cada uno en la lógica neoliberal caracterizada por la privatización de la seguridad social y el ideal de ser empresarios de sí mismo?
Al asumir que la seguridad neoliberal no quiere decir ausencia del riesgo, sino más bien cálculo del riesgo. Lemm parafrasea al filósofo Carlos Marx en su tesis que decía que todos los derechos liberales se pueden resumir en el derecho a la seguridad.
A la hora de referirse a las resistencias posibles a las subjetivaciones y los dispositivos de control de esta nueva forma de poder, Lemm invita a revisar a las dos últimas partes del libro “debido al hecho de que estas formas de poder constituyen ellas mismas la subjetividad del sujeto en tanto sujeto obediente a normas que parecen originarse desde su propio interior o naturaleza, y por tanto difícilmente identificables como formas de represión u opresión, la cuestión de la resistencia en regímenes neoliberales es más que nunca actual y necesaria”[17].
BIOPOLÍTICAS DEL SUR
“Biopolíticas del Sur”, editado por Isabel Cassigoli y Mario Sobarzo (Arcis ediciones), reúne varias ponencias del Primer y Segundo Coloquio de Biopolítica, realizados en 2007 y 2008. Tal como dicen sus editores, se trata de “increpar el régimen de verdad de los saberes , sino también –y este sería el plus del libro- el modo en que los saberes operan, intervienen y constituyen ‘la cuestión social’”.
Articulado en torno a matrices conceptuales que arrancan desde el pensamiento foucaultiano abarcan temas como las matrices conceptuales de la biopolítica, economía, territorio y población, dispositivos educacionales, los medios y el espectáculo del poder y soberanía y estados de excepción.
La recopilación conecta con los trabajos de Foucault. Uno de los autores, Edgardo Castro, se lanza a entender cómo el filósofo francés entiende el liberalismo: “El liberalismo no es para Foucault fundamentalmente una doctrina económica y tampoco lo es la noción de mercado, sino una racionalidad política, gubernamental, que surge en el Occidente moderno en relación con la forma que tomó la soberanía estatal en la época de la Razón de Estado, durante los siglos XVII y XVIII, y que se reformuló a mediados del siglo XX en relación con la necesidad de legitimar y construir una nueva forma de soberanía luego de la derrota de la Alemania nazi”[18].
Castro destaca que para Foucault el mercado durante la Edad Media y hasta el siglo XVII, funcionó como un lugar de justicia, o sea, de reglamentación acerca de los productos, sus tasas, el justo precio; con el liberalismo el mercado será un lugar de producción de la verdad. “Es la supuesta naturalidad del mercado, en efecto, la que permite discernir entre las prácticas correctas o incorrectas de gobierno”[19]– sostiene Castro parafraseando al autor francés.
Damián Pierbattisti añade que “los dispositivos de seguridad y los mecanismos disciplinarios constituyen los dos grandes ejes de una doctrina de gobierno cuya característica reposa sobre la producción permanente de las libertades”[20].
Marco Valencia, por su parte, acerca las nociones de biopolítica a las políticas de vivienda y espacios urbanos en Chile. Revisando las políticas de vivienda desde la Ley de Habitaciones Obreras de 1906, hace un recorrido por los proyectos CORVI de los ’60 y ’70, alineados con la estrategia nacional desarrollista. “La ciudad como estructura simbólica de la renovación social se constituyó en un claro campo de acción para los discursos desarrollistas (…) Una retórica de poder y deseo, una forma de asegurar legitimidad pero también de impulsar integración. La ciudad y su arquitectura como dispositivos de persuasión social, como elementos de seducción del nuevo paraíso modernista”[21].
Valencia se coloca en el Santiago de 1973, lugar que a su juicio es un momento de inflexión de “una curva que comienza a ascender desde la ciudad industrial de la CORFO hasta alcanzar el punto más alto de integración urbana al consumo de las “masas”, con los regímenes nacional populares. Es nuestro 68 chileno, el principio y el fin de una era. Donde los profetas desarmados de la UP vieron que nacía la ciudad del hombre nuevo, no sabían que estaban viviendo ya el ocaso de un modelo urbano asociado al Estado regulador y al crecimiento de la producción y de la redistribución bajo patrones fondistas keynesianos”[22].
Punto de inflexión y comienzo de una nueva ciudad, diseñada ahora por el poder extremado de una dictadura militar neoliberal. Valencia resalta la imagen de la llama de la libertad y el altar de la patria inaugurados en 1975. Esta nueva monumentalidad de la dictadura “se posan en el viejo paisaje del eje cívico, frente al Palacio de La Moneda, representando la restauración del orden y la disciplina entre la calle Bulnes y La Moneda en ruinas”[23].
Por su parte, Paula Aguilar firma un lúcido trabajo sobre el discurso y la praxis de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid) a la luz de las nociones de Foucault sobre población, dando cuenta que en la inteligibilidad dada a los denominados ‘Estados fallidos’, se lanza una “compleja trama de fórmulas de control y resistencia territorial. El discurso sobre el terrorismo lleva como contraparte la capacidad de intervenir humanitariamente en cualquier lugar en que sea necesario”[24].
Aguilar hace ver que “la definición de los riesgos planteada por la USAID estipula que cualquier población vulnerable es potencialmente disruptiva para la seguridad nacional (de Estados Unidos)”[25].
Otra avenida que permite el pensamiento de Foucault es su aplicación en el análisis de los movimientos sociales y las prácticas de resistencia. Iván Pincheira apunta que “en el Chile de la postdictadura se ha pasado de las doctrinas de la ‘seguridad nacional’ a las ‘doctrinas de la seguridad ciudadana’, nuevo dispositivo discursivo, corpus doctrinario polarizador del entorno social”[26].
Pincheira concluye que “el nuestro ya no es el tiempo en que los dispositivos de control se ejecutan privilegiadamente en los espacios de encierro, sino que fundamentalmente en los espacios abiertos; de la circulación y el acontecimiento. Es acá donde el capitalismo tiene el imperativo, antes de producir cosas, de producir sujetos. Que logre o no producirlos a la exacta medida de sus requerimientos es, justamente, lo que configura las luchas sociales contemporáneas. Será, por tanto, en este lugar, el de las ‘formas de vida’, donde se configura el campo de lucha, de la táctica y la estrategia”[27].
Por Mauricio Becerra Rebolledo
@kaleidoscop
El Ciudadano
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NOTAS:
[1] Un análisis detallado de esto se halla en Castro, Edgardo: Biopolítica: orígenes y derivas de un concepto. Publicado en Cuaderno de Trabajo #1 Biopolítica, gubernamentalidad, educación, seguridad. III Coloquio Latinoamericano de Biopolítica, septiembre de 2011. Unipe, Buenos Aires.
[2] Ibíd. Pág. 7.
[3] Foucault, Michel: Historia de la Sexualidad. Vol. I La voluntad de saber. Siglo XXI Editores. Vigésimo cuarta edición, 1996. Pág. 168.
[4] Foucault, Michel: Ética, estética y hermenéutica. Traducción de Ángel Gabilondo. Editorial Gallimard, París, 1994. Pág. 209.
[5] Foucault (1996). Loc. cit. Pág. 168.
[6] Foucault (1996). Loc. cit. Pág. 199.
[7] Foucault, Michel: El nacimiento de la biopolítica. FCE, 2007. Pág. 17.
[8] Ibíd.
[9] Ibíd. Pág. 19.
[10] Foucault, Michel: Nacimiento de la Biopolítica. Pág. 268.
[11] Foucault, Michel: El coraje de la verdad. FCE, 2010. Pág. 44.
[12] Ibíd.
[13] Ibíd. Pág. 32.
[14] Ibíd. Pág. 33.
[15] Ibíd. Pág. 32.
[16] En Michel Foucault: Neoliberalismo y biopolítica. Edición de Vanesa Lemm, Ediciones UDP, 2010. Pág. 13.
[17] Ibíd. Pág 17.
[18] Castro, Edgardo: ¿Qué es política para la biopolítica?. En Biopolíticas del Sur. Pág. 27.
[19] Ibíd. Pág. 27.
[20] Pierbattisti, Damián: Marx, Foucault y la Biopolítica: La población como efecto de la ley de acumulación capitalista. En Biopolíticas del Sur. Pág. 69.
[21] Valencia, Marco: La vivienda popular en Santiago. Cuatro momentos en el siglo 20. Una aproximación desde la biopolitica. En Biopolíticas del Sur. Pág. 153.
[22] Ibís. Pág. 157.
[23] Ibíd. Pág. 159.
[24] Biopolíticas del Sur. Pág. 132.
[25] Aguilar, Paula: Seguridad, territorio (s) y población (es): Apuntes para pensar las formas políticas de la intervención en América Latina. En Biopolíticas del Sur. Pág.171.
[26] Pincheira Torres, Iván: Del miedo y la seguridad; a las luchas ético/estéticas en el Chile de hoy. En Biopolíticas del Sur. Pág. 286.
[27] Ibíd. Pág. 290.
martes, 14 de julio de 2015
El capitalismo neoliberal puede ser combatido. Entrevista con Noam Chomsky.
Tomado de: http://iberoamericasocial.com/el-capitalismo-neoliberal-puede-ser-combatido-entrevista-con-noam-chomsky/?utm_content=buffer16458&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer
Por Jose María Barroso Tristán
ChomskyNoam Chomsky (1928), profesor de lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), es considerado uno de los mayores intelectuales en activo. Su creación de la gramática generativa le coloca en un puesto de honor en la lingüística. Además, esta trayectoria en la lingüística la ha conjugado con un intenso activismo social, siendo uno de los mayores analistas de la política mundial. Son famosos sus estudios sobre los mass media y sobre las injerencias de los Estados Unidos sobre los gobiernos latinoamericanos, especialmente de Centroamérica. Conjugado con lo anterior, es considerado uno de los referentes mundiales tanto en el campo de la educación como de la filosofía.
El profesor Chomsky nos hizo un espacio en su apretada agenda para realizar la presente entrevista con Iberoamérica Social. En ella hablamos brevemente con él sobre temas como la relación entre medios de comunicación y el sistema educativo, la relación política en la tragedia de Ayotzinapa o las alternativas sociales entre otros temas.
Iberoamérica Social: Usted ha hecho profundos análisis sobre los mass media y el impacto que estos tienen sobre la opinión pública. Sabemos también que las grandes corporaciones de la comunicación, a través de filiales, dominan la producción de los libros de texto que se utilizan dentro de los sistemas educativos nacionales. ¿Qué consecuencias trae esto en la formación de los ciudadanos?
Noam Chomsky: Para muchos jóvenes, esos libros de texto y sus contenidos son una ventana al mundo actual, a su historia y al por qué de cómo son las cosas que los rodea.
Imagina a los Estados Unidos, el país más rico y poderoso de la historia, con sus grandes ventajas –en el puesto 27 de 31 miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) en medidas de justicia social, poco más arriba que México o Turquía, con datos mucho peores para los afroamericanos y las minorías de las poblaciones indígenas. No hay manera de que los ciudadanos estadounidenses entiendan esta situación y qué puede y debe hacerse sin un estudio de los dos grandes pecados de su sociedad: la exterminación de los pueblos nativos y siglos de campos mortales de trabajo de esclavos, que es lo que les permitió conseguir el desarrollo industrial actual, junto con las políticas que acarrean tragedia y crímenes hasta nuestros días.
Por supuesto, hay mucho más que esto, igual que en el resto de países. Los libros de texto ayudan a la ciudadanía significativa, o pueden socavar sus perspectivas.
IS: Esta falta de estudios sobre los grandes problemas de las sociedades lo relaciono con la lógica del poder de imponer su realidad. ¿Quién es el poder y cuáles son sus herramientas?
NC: Quién es el poder depende de la naturaleza de la sociedad. Si es un estado puramente totalitario (un tipo ideal), la autoridad del estado es el poder, y las herramientas serían la coacción, incluso llegando a la violencia. Si se trata de un estado capitalista del modelo occidental, con procedimientos democráticos formales y protección de algunos derechos civiles, el poder está más diseminado, un conglomerado de poderes estatales y diversas formas de poderes económicos con ingresos públicos. Las herramientas utilizadas van desde la coacción hasta la propaganda en múltiples formas. Para determinarlas todas, habría que analizar casos particulares.
IS: El 26 de septiembre de 2014 tuvo lugar la tragedia de la Escuela Normal de Ayotzinapa, en México, donde seis estudiantes fueron asesinados y otros 43 fueron víctimas de desaparición forzosa. Hasta el día no hay culpables por ello, pero se han demostrado fuertes relaciones entre el Cártel Guerreros Unidos y la policía local. Considerando que los mass media y la justicia están en connivencia con el Estado. ¿Podríamos estar hablando sobre la impunidad de la violencia estatal a través de la tercerización de la represión?
NC: Como muchos otros, he perseguido esta horrible atrocidad tanto como he podido. Supongo que la historia completa y los motivos de quienes la llevaron a cabo nunca serán revelados completamente, pero no hay duda de la implicación de la policía con las bandas narcotraficantes, al menos con complicidad tácita; probablemente, mucho más, del ejército y sectores de la clase política. Todavía hay más horrores que el descubrimiento de las fosas comunes de las otras víctimas, más pruebas sobre las espeluznantes tragedias que convirtieron México en lo que algunos denominan «tumbas de narcos», monstruosas consecuencias de una «guerra de drogas» que empezó en Washington, una desgracia para América Latina y para la población afroamericana de los Estados Unidos, el objetivo principal. Uno de los elementos esperanzadores de estas atrocidades es que pueden no quedar completamente impunes, y, tal vez, los movimientos sociales emergentes serán capaces de cerrar este terrible capítulo de la historia de México.
IS: Siento en sus palabras una profunda esperanza en las personas, los movimientos sociales y sus posibilidades de cambiar la situación en la cual vivimos. ¿Cree que las organizaciones civiles son capaces de combatir y acabar con el sistema capitalista neoliberal?
NC: Hacer predicciones sobre los asuntos humanos es un esfuerzo con pocas probabilidades. Dependen, en gran medida, de las voluntades y elecciones. Ciertamente, el capitalismo neoliberal puede ser combatido y se pueden derrotar algunos de sus peores rasgos. De hecho, esto ya ocurre, especialmente en Latinoamérica. Cuán lejos llegue depende de nosotros. No hay límites.
IS: Muchas gracias, señor Chomsky.
Traducción por:
Elena Flores Valentín
Etiquetado como Educación, Mass Media, Pensamiento Político, Violências
lunes, 13 de julio de 2015
"Programas sociales no solucionan la pobreza y la desigualdad"
Tomado de: http://gestion.pe/economia/programas-sociales-no-solucionan-problema-pobreza-y-desigualdad-2112991
Nóbel de Economía: "Programas sociales no solucionan la pobreza y la desigualdad"
Miércoles, 05 de noviembre del 2014
ECONOMÍA07:34
El economista de la Universidad de Harvard, Eric Maskin, plantea que los gobiernos de países emergentes inviertan en capacitar a trabajadores menos preparados para combatir desigualdad.
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Omar Mariluz
omar.mariluz@diariogestion.com.pe
El gobierno del presidente Ollanta Humala ha incrementado el presupuesto de los programas sociales en los últimos años, sin embargo, su impacto en la reducción de la pobreza y la desigualdad sería solo de corto plazo.
El Premio Nobel de Economía 2007, Eric Maskin, comentó que los programas sociales, como el de transferencias condicionadas, alivian la pobreza inmediata, pero no solucionan el problema de largo plazo y menos la desigualdad en el país.
“Los programas sociales pueden proteger de los efectos de la pobreza extrema pero este efecto es de corto plazo, no va a reducir el problema a largo plazo”, dijo durante una conferencia magistral organizada por el CIES en su XXV Seminario Anual 2014.
La pobreza cayó 1.9 puntos porcentuales a 23.9% en el 2013, mientras que el presupuesto de los programas sociales aumentó en 50% ese año y la mayoría de analistas espera que al cierre del 2014 se mantenga en ese mismo nivel, ante la desaceleración de la economía peruana.
Planteamiento
Pero para resolver el problema de la pobreza y desigualdad en el largo plazo, el también profesor de la Universidad de Harvard plantea, como tesis central, la capacitación de los trabajadores menos preparados, pero con financiamiento del Estado.
“La población debe tener los medios para ganarse su propio sustento y los programas sociales pueden ayudarles a llegar a ese punto dándoles asistencia, educación y capacitación laboral a corto plazo inmediato y a largo plazo”, propuso.
El problema, según Maskin, radica en que el sector privado no cuenta con los incentivos suficientes para capacitar a los trabajadores menos preparados, por lo que esta función debería ser asumida por el Estado.
Y en tal sentido propuso que las empresas reciban un subsidio o beneficio tributario por dar capacitación a los trabajadores menos preparados, de tal forma que ambas partes gozan de un beneficio, que repercutirá en el mediano plazo en la economía.
El Nobel de Economía, además, es partidario de flexibilizar el mercado laboral de economías como la peruana, para que las empresas puedan reajustar sus necesidades de mano de obra según sus requerimientos de producción.
Pero esto no significa, aclaró Maskin, que los trabajadores pierdan beneficios laborales o se elimine el salario mínimo, necesario para la productividad.
EN CORTO
Nobel 2007. Eric Maskin, recibió el Premio Nobel en Economía en el 2007 junto a Leonid Hurwicz y Roger Myerson por sentar las bases de la teoría del diseño de mecanismos, muy relevante para entender el funcionamiento de los mercados. Ha contribuido también a la teoría del juego
TAGS: programas sociales, pobreza en el Perú, Premio Nobel de Economía, transferencias, Harvard , Eric Maskin
miércoles, 17 de junio de 2015
Impulsando la agenda del Capital Natural
Tomado de: http://blogs.iadb.org/naturalcapital/es/moving-forward-the-natural-capital-agenda/
Impulsando la agenda del Capital Natural
Hace unas semanas, representé al programa de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (BIO) en la primera Cumbre de Capital Natural en Estocolmo. Aunque el encuentro contó con la presencia de un reducido número de personas, estas fueron cuidadosamente escogidas y es muy probable que este evento tenga un importante impacto en la agenda de la comunidad que trabaja en pos de la incorporación de capital natural en las decisiones sobre desarrollo. Ya puedo ver las implicaciones que algunas de las alianzas y futuras acciones propuestas podrían tener en la región de Latinoamérica y el Caribe.
La Cumbre fue convocada por el Natural Capital Project, la Real Academia Sueca de las Ciencias, y el Stockholm Resilience Centre con el apoyo de la Fundación MAVA, entre otros, y reunió a un grupo de directivos corporativos, representantes de la comunidad financiera y a científicos. La idea de reunir a expertos de diferentes ámbitos para discutir el capital natural no es nueva, pero, en esta ocasión, si que lo era la mezcla única de los estudios de casos presentados, de los que hablo un poco más abajo, y la cuidadosa selección prevista de caminos a seguir para continuar creciendo.
Por ejemplo, un representante del Consejo de Ética del Fondo de Pensiones del Gobierno de Noruega dio una atractiva charla de la aplicación de las normas de ética en su fondo de pensiones. Me intrigaba saber cómo una institución financiera con un valor de US $ 900 mil millones (varios órdenes de magnitud más grande que mi propia institución) fue incorporando un enfoque de capital natural en sus decisiones de inversión. Según el representante del fondo de pensiones este evita la inversión en empresas que son o serán cómplices en actividades poco éticas incluyendo conductas que den lugar a graves daños ambientales, como la contribución a la deforestación tropical. Dichas empresas pueden ser excluidas de los Fondos de Pensiones a causa de su conducta. De hecho, el fondo verifica el rendimiento medioambiental de una empresa (independientemente de lo que la empresa informe anualmente), utilizando una combinación de herramientas entre las que se encuentran las imágenes por satélite. Después, se publican tanto la evaluación como la posterior decisión de poner una empresa en la lista de exclusión del Consejo, proporcionando así un incentivo convincente de alinear su conducta con las prácticas sostenibles para otras empresas ubicadas en todo el mundo.
Desde la perspectiva del sector privado, la compañía Dow Chemical presentó un caso fascinante. Los Objetivos de Sostenibilidad de la compañía se han fijado en US $ 1 mil millones de Valor Actual Neto (VAN) con proyectos buenos tanto para los negocios como para los ecosistemas. Dow Chemical fue capaz de construir una planta de tratamiento de aguas residuales de los humedales en Texas por sólo US $ 1,5 millones, frente a los US $ 40 millones para una planta convencional lo que representa un ahorro significativo para la compañía. La compañía ha estimado el valor económico de los humedales en US $ 200 millones VAN.
Como representante del sector público, el profesor Zhiyun Ouyang, de la Academia de Ciencias de China, presentó un panorama general de las inversiones en servicios de los ecosistemas de ese país que, entre 2000-2010, ascendió a $ 150 mil millones en la restauración del capital natural. Se estima que 20 millones de hogares reciben subsidios para la conservación de los servicios ecosistémicos, lo que convierte a China en el país más grande del mundo en el pago de Servicios Ambientales (PSA). El país, consciente de la necesidad de vigilar la eficacia de este tipo de políticas de capital natural a gran escala, está desarrollando una medida del Producto Ecosistémico Bruto (GEP) o el valor económico total de bienes y servicios de los ecosistemas del que se deberá reportar junto al PIB. China ha dividido en zonas, utilizando la herramienta InVEST (Valoración Integrada de los Servicios Ecosistémicos y de Compensación, por sus siglas en inglés), más del 45% del país para conservar los servicios ecosistémicos, asignar funciones ecológicas y cubrirlas de información sobre medios de vida. Los resultados se utilizan para señalar los lugares de las actividades de restauración con mayor probabilidad de obtener los mayores beneficios. Por ejemplo, ya que la calidad del aire es una de las mayores prioridades ambientales de China, hay zonas para controlar la erosión del suelo con el fin de reducir las tormentas de polvo.
Inspirados por estos casos de estudio, todos los participantes trabajamos en grupos para identificar iniciativas de «próxima generación» con perspectivas prometedoras para los esfuerzos pioneros relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ciudades resilientes y las finanzas.
¿Cuáles son las implicaciones para América Latina y el Caribe?
La Cumbre ha resultado ser un precursor de cambios que puedan venir a la Región mientras las instituciones financieras mundiales, como los fondos de pensiones y bancos comerciales recurran cada vez más a las métricas ambientales para tomar decisiones de inversión transparentes. Podremos ver sectores empresariales, como la agroindustria y la energía hidroeléctrica, movilizarse conjuntamente para establecer objetivos para la incorporación de los enfoques de capital natural en sus procesos de producción, al igual que la movilización de la industria del aceite de palma encabezada por el Foro Económico Mundial de hace unos años. Y siguiendo los pasos de China, en los países de la Región se aplicarán nuevas medidas de creación de riqueza nacional en iniciativas innovadoras como el Programa del Banco Mundial WAVES y el Marco Experimental de Contabilidad Ecosistémica de la ONU.
Es evidente que estos cambios llegarán, y le corresponde a la comunidad del capital natural marcar el ritmo.
Si te interesa el capital natural y la biodiversidad, siguenos en Twitter @BIDecosistemas.
Título: by ©Quick Shot, Shutterstock
Texto: Se van los bosques, de Christian Ostrosky ©CC BY-NC-ND 2.0,
sábado, 13 de junio de 2015
Si no puedes con los robots, únete a ellos
Tomado de:http://blogs.iadb.org/trabajo/2015/06/12/si-no-puedes-con-los-robots-unete-a-ellos/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=751dd3465d-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-751dd3465d-217474401
Si no puedes con los robots, únete a ellos
Por Verónica Alaimo - 12 de junio de 2015, 6:00 am
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Foto: West Midlands Police
Recientemente Richard Freeman, profesor de Economía en la Universidad de Harvard, publicó un artículo titulado ‘Los dueños de los robots dominarán el mundo‘. Freeman explica en él que los robots y otros avances tecnológicos van a quitar el trabajo a muchas personas, pero que los trabajadores pueden beneficiarse de esta situación convirtiéndose en dueños de los robots. Enseguida vinieron a mi memoria los dibujos animados de los Supersónicos, que tenían en su casa a Robotina, una empleada doméstica muy querida por toda la familia. ¿Será ese el futuro que nos espera?
Los académicos que han abordado este tema encuentran dos fuerzas complementarias: por un lado, los avances tecnológicos generarán pérdidas de empleos debido a la automatización, pero también se abrirán nuevas oportunidades en actividades donde la tecnología complemente las tareas realizadas por los trabajadores. La postura de Freeman es distinta: los trabajadores se adueñarán de esa tecnología para así obtener rentas del capital.
Esta última opción suena difícil, especialmente en los países de Latinoamérica, donde gran parte de los trabajadores vive de su empleo y cuenta con pocos ahorros para invertir. Sin embargo, la historia nos demuestra que muchas cosas que pensábamos que iban a suceder no se convirtieron en realidad, como llegar al año 2015 con coches voladores y, en cambio, sí ocurrieron muchas otras que las películas de Hollywood nunca anticiparon, como el avance de internet o la llegada de los ‘smartphones’.
Entonces, ¿cómo podemos prepararnos para competir con los robots? Para responder, no debemos pensar en los puestos de trabajo sino en las tareas asociadas a cada empleo. ¿Qué acciones realizamos en nuestros trabajos día a día? ¿Cuáles de ellas son rutinarias y podrían ser “automatizadas” por una máquina o computadora? Cuanto mayor sea el número de tareas con posibilidad de automatizarse, mayor es el riesgo de que un trabajo deje de existir, es decir, de que sea reemplazado por una máquina. Por el contrario, si logramos especializarnos en habilidades que sean complementarias a las máquinas y a la tecnología en general, tendremos oportunidades de mantener o mejorar nuestras oportunidades laborales. Una experiencia interesante de este tipo de transformación laboral se dio en la industria de la caña de azúcar en Brasil, donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Federación de Trabajadores Rurales unieron fuerzas para capacitar a los trabajadores que cortaban la caña manualmente: así pudieron operar con maquinaria pesada y desempeñar otras posiciones mejor remuneradas.
Además, existen cualidades que poseen los humanos que difícilmente serán reemplazadas por robots: las habilidades de comportamiento o socioemocionales, como la responsabilidad, el grado de compromiso, la capacidad para trabajar en grupo, la persistencia y el autocontrol.
La evidencia dice que, ya hoy en día, la falta de habilidades socioemocionales es un problema a la hora de encontrar trabajo. Y, para las empresas, también dificulta contratar y retener trabajadores. Encuestas recientes realizadas a empresarios en Bahamas, Honduras, Panamá y Uruguay revelan que las habilidades socioemocionales en el trabajo explican en mayor o menor medida gran parte de los despidos en estos países. Los empresarios afirman estar dispuestos a invertir en las habilidades técnicas específicas requeridas en sus empresas, pero no así en las socioemocionales, que fácilmente pueden trasladarse a otros puestos de trabajo. Allí es donde la política pública puede intervenir. Muchos programas de capacitación, especialmente los que están destinados a jóvenes, hacen un esfuerzo por incorporar módulos de formación en este tipo de habilidades.
Invertir en mejorar nuestras habilidades interpersonales no solo nos ayudará a conseguir trabajo hoy, sino que nos permitirá estar más preparados para adaptarnos al cambio. Este puede ser el factor determinante que nos ayude a ganar la batalla contra los robots en un futuro quizá no tan lejano.
*Este artículo pertenece a la serie de posts titulada ‘El futuro del trabajo‘, en la que cada mes reflexionamos sobre los empleos que vienen. Lea el artículo anterior: ‘Latinoamérica en la segunda era de las máquinas‘.
Nash y el ‘juego’ del mercado laboral
Tomado de: http://blogs.iadb.org/trabajo/2015/06/05/te-preocupa-cual-sera-tu-pension-en-la-vejez/
Nash y el ‘juego’ del mercado laboral
Por Mariano Bosch y Verónica Alaimo - 28 de mayo de 2015, 6:00 am
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Este pasado fin de semana falleció trágicamente el matemático John Nash, inspirador de la película ‘Una mente brillante’ (‘A Beautiful Mind’) y ganador del premio Nobel de Economía en 1994 (junto con dos colegas) por su contribución en la teoría de los juegos, una disciplina que ha ayudado a entender complejos problemas económicos y que ha influido de forma destacada en cómo comprendemos hoy en día el mercado laboral.
La principal contribución de Nash fue distinguir entre juegos cooperativos y juegos no cooperativos, ilustrando que, en una negociación, se da una situación de equilibrio cuando ninguna de las partes puede mejorar su situación actuando unilateralmente. Esta contribución de Nash generó numerosos estudios basados en la información que los jugadores tienen al momento de tomar decisiones, si el juego es único o repetido, etcétera. Uno de los aspectos que se han estudiado es el rol que el Estado, a través de sus regulaciones y políticas públicas, puede tener para mejorar los equilibrios que resultarían entre individuos y/o entidades privadas cuando negocian independientemente.
Muchos autores utilizaron el concepto de equilibrio de Nash para avanzar en nuestro entendimiento del mercado de trabajo, donde constantemente ocurren negociaciones no-cooperativas: por ejemplo, entre un patrón y un empleado sobre el salario a percibir. Una de las contribuciones más destacadas que se inspiraron en el legado de Nash es la de Peter Diamond, Dale Mortensen y Chris Pissarides, ganadores del Premio Nobel en 2010. Diamond, ya en 1971, publicó un artículo en el que examinaba cómo se forman los precios en un mercado con costos de búsqueda. Su trabajo incentivó a otros investigadores a profundizar y avanzar en esta área de conocimiento. Así, Mortensen y Pissarides desarrollaron y aplicaron los principios de Diamond al mercado de trabajo, ayudando a entender los factores determinantes del desempleo y su evolución (Pissarides 1985; Mortensen y Pissarides, 1994). Estos trabajos resultaron en un modelo conocido como el modelo Diamond-Mortensen-Pissarides (DMP).
La teoría clásica describe a los mercados como un lugar donde se encuentran demanda y oferta, de forma inmediata, con información perfecta y sin costos de transacción. Así, los salarios se determinan igualando oferta con demanda, sin excedentes ni faltantes. Sin embargo, cualquiera que haya buscado un empleo alguna vez sabe que el mundo real puede ser muy diferente: para los trabajadores resulta difícil encontrar empresas que tengan vacantes (esto es una realidad para millones de personas en el mundo) y, para las empresas, no es sencillo encontrar empleados.
Cuando la empresa y el posible empleado se encuentran, empieza un proceso de negociación. Y aquí es donde las contribuciones de John Nash cambiaron la manera de concebir el mercado de trabajo. En esa negociación, si el trabajador y el empresario no se ponen de acuerdo sobre el salario, el buscador de empleo sigue desempleado y la vacante sigue sin cubrirse, y ambas cosas son costosas. Los avances de Nash permitieron establecer que un salario se determina cuando tanto el trabajador como la empresa no tienen motivos para romper el acuerdo y volver a la situación anterior, esto es, al desempleo de uno y a la búsqueda de empleados del otro. Esto no determina un único nivel de salario, sino un rango salarial en el cual tanto la empresa como el trabajador están dispuestos firmar un contrato. El nivel final se determina por el poder de negociación. Esto nos lleva a situaciones en las que, a veces, como trabajadores tenemos que tomar el salario que nos ofrecen porque cualquier otra cosa es preferible al desempleo; y a otras donde sí tenemos un margen para negociar un poquito nuestra remuneración.
Hoy en día, el modelo DMP es la herramienta más utilizada para analizar el desempleo, la formación de salarios y la existencia de vacantes. Cuando un solicitante de trabajo y un empleador se encuentran entre sí, el salario se determina sobre la base de la situación del mercado laboral, teniendo en cuenta la cifra de trabajadores que se encuentran desempleados y el número de vacantes existentes. Esta forma de entender y analizar el mercado de trabajo se dio en gran medida por los avances que Nash y otros colegas hicieron hace más de 60 años. Gracias, John Nash.
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2 comentarios
william jimenez :
31 mayo 2015 a las 1:21 pm
es indudable que esta teoria de los juegos para entender el desempleo y el empleo se practica en las sociedades eminentemente capitalistas donde concurren la oferta y la demanda determinadas por los volumenes de ambas, o sea quien determina el salario es el mercado.
Responder
Gustavo A Aguilar L :
31 mayo 2015 a las 4:45 pm
Este el legado de un gran hombre de ciencias, en la ciencias cuya investigación es sumamente controversial, porque funciona mas con hipótesis, y valora los datos y determina conclusiones con arreglo a modelos matemáticos, que son difíciles de entender por seres comunes o corriente, por eso esta ciencias se le denomina la ciencia de los impredecibles… pero con fenómenos que en laboratorio de las ideas, tienen sentido…
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